Si les dices lo que tienen que hacer ganarás dinero. 

Te voy a contar una historia de sadomasoquismo y dominación que si la lees con atención, vas a entender lo sencillo que puede llegar a ser ganar dinero con tu web.

Pero solo tiene sentido si antes te repito cómo empezamos.

Si les dices lo que tienen que hacer ganarás dinero.

Puede que esto le suene mal a algunas personas, pero ya sabes cómo va esto, algunos se ofenden y otros aprenden.

Hay mucha gente que se ofende por cualquier cosa.

¡A mí no me manda nadie!

¡Quién eres tú para decir lo que tengo que hacer!

Calma, calma.

Da igual ser sumiso o líder. Gregario, mercenario o hijo de un comisario, a todos nos gusta que alguna vez nos digan qué tenemos que hacer.

Es cuestión de relajarse y entender la situación.

Personalmente, me gustan en ocasiones tipo…

-Un parking, está bien que te digan dónde hay plaza libre.

-Me gusta también que en un restaurante el camarero me recomiende platos raros de algún país lejano que jamás tendré ganas de visitar.

-O sí voy a beber Cruzcampo por error, alguien me diga; “tú, espabilao, que es Cruzcampo. Cuidado”.

¿Sabes a lo que me refiero?

Recibir instrucciones no está tan mal.

Ahora, también te digo una cosa, si aprendes cómo darlas, cuándo, y dónde, lo mismo ganas mucho dinero.

Bueno, pues en tu web debes tener muy claro qué quieres que haga la gente.

Vale, comprar. Estamos de acuerdo.

Pero no te estoy hablando de eso, te estoy hablando de estrategia. Antes de que compren hay que dar unos pasos y muchas veces los damos mal.

Y si en tu web no mandas tú, pues no manda nadie. Porque los potenciales clientes no están para que les hagas complicarse la vida.

La gente quiere que la dirijas.

Es tu casa.

Si recibes invitados en casa les reúnes en una mesa o les preguntas… ¿te llevo la cena a la bañera?

Es absurdo.

Tu negocio es tu casa. Y si entiendes eso la cosa cambia por completo.

Mira.

Te voy a contar una historia de sadomasoquismo.

Yo tenía una amiga que era Dómina. Lo que viene a ser la mujer que se viste de cuero y da latigazos a los tíos y esas cosas. Una ama para un esclavo.

Hasta aquí, todo claro.

Pues esta mujer me contaba un montón de veces, que la mayoría de sus clientes eran tíos con mucho poder.

Ella había detectado ese patrón claro.

Hombres con dinero, que toman muchas decisiones constantemente y todas esas historias, eran más proclives a luego ponerse de rodillas para recibir azotes.

Tacones.

Agujas.

Insultos.

¡Ven aquí perro!

A ver, que lo mismo están pensando que están muy pasados de rosca y no te digo ni que sí ni que no, pero que esto es así.

Y obedece a una cosa muy simple, hasta a la gente con más determinación, le relaja y le gusta que le digan qué tiene que hacer.

Algunos recibiendo hostias y otros, que les digan dónde deben ir de vacaciones porque pasan de pensar en nada.

Ahora, ¿cuál es el problema?

Pues que mucha gente no quiere decir a los demás qué tiene que hacer por si les ofenden. No les quieren dirigir. Y no puedes tener un negocio sin mandar, ni una casa sin limpiar.

No se trata de dar voces, ni ser “duro”.

Se trata de dirigir a la gente.

Y si aprendes cómo hacer eso ganarás mucho dinero.

Quizá este ejemplo no te ha convencido porque eres de los que piensa que la gente que se da latigazos por placer está mal de la cabeza.

Pues observemos a los niños.

Fíjate en los niños.

A los niños les encanta recibir órdenes. Disciplina, amor y horarios fijos. Así de simple. Esto no lo digo yo, te lo dicen pediatras, psicólogos y cualquiera que tenga hijos y sepa cómo se llaman.

Disciplina, amor, rutinas.

Aunque a los niños les gusta revelarse en general, crecen y se sienten más seguros si les dicen qué tienen que hacer y qué no.

Que un adulto decida por ellos es algo que les aporta seguridad. Es lo que esperan y necesitan.

Y cuando nos hacemos mayores, y como el niño sigue por ahí, dentro de nosotros de una forma u otra, muchas veces necesitamos que nos digan qué hacer.

Al niño que llevamos dentro le gusta que le indiquen un camino, que le den certidumbre.

Por eso, da igual el tipo de persona que seas, siempre habrá momentos donde quieras que te dirijan y decidan por ti. Siempre.

No deberías tener ningún miedo (deberías tenerlo si no lo haces) de diseñar una buena estrategia y dirigir con buen criterio y sentido a la gente en tu web.

Mandar tú.

Decidir tú.

Dominar tú.

No queda otra. 

Es lo que hay.

Y eso es lo que enseño en la masterclass tela de araña.

Te enseño la psicología, estrategia y aplicación escrita en web para ganar dinero dominando tu negocio.

El cliente, no.

Tú.

Una masterclass de estrategia y copywriting donde vemos, entre otras cosas:

Una poderosa razón de ventas, tan evidente, que casi nadie aplica el primer escalón y el segundo escalón. (Lo entenderás cuando lo veas).

 Por qué casi todas las propuestas de valor son completamente invisibles para los potenciales clientes, incluidas las que utilizan la mayoría de los copywriters.

¿Quieres perder un montón de ventas? Dile a la gente lo que aprenderá contigo. (De una manera que casi todo el mundo utiliza y es un error tan fatal como habitual en casi todos los negocios. Lo verás muy claro dentro. Es un fallo constante a la hora de comunicar).

 Cómo utilizar la confirmación por eliminación (viene en la PRIMERA FASE de cómo escribir una home) para dar mucha más fuerza a tu mensaje… aunque seas menos creativo que un teclado de madera. Es una forma de decir las cosas con tanta seguridad que la gente confiará en lo que dices sin darle demasiadas vueltas.

 Una manera tan simple (y absurdamente eficaz) de hacer un refuerzo de autoridad, que la podría aplicar un novato que acabe de inaugurar su web hace menos de 9 minutos. En serio, haz esto. Te lo explico en la SEGUNDA FASE de cómo hay que escribir una home.

 Qué texto debes incluir en tu web que aumentará considerablemente la captación de suscriptores... aunque hayas escuchado la palabra “copywriting” por primera vez ayer por la tarde. (Esto es especialmente relevante y sutil. Aumentó mi conversión varios puntos. Lo explico al detalle debajo del titular PEQUEÑO TRUCO).

 Una forma de escribir una web, rematadamente atractiva, incluso si es la de un editor y tiene faltas ortográficas.

⇒ Cómo pedir a la gente que no se suscriba… y que no pueda evitar suscribirse. Sin payasadas y sin querer ser el “niño malo del recreo”, ponerse chulo o parecer medio lerdo.

⇒ Por qué la gente que MÁS dinero gana NO sabe distinguir entre un regalo o un curso de 347€ o 1297€ o lo que sea que tenga que valer.

Bueno, en definitiva, pautas para escribir toda la web, aquí:

Tela de araña Masterclass*

160€

*Impuestos y envío a cualquier parte del mundo incluido. 

Cuestiones.

¿Cómo es esta masterclass? Físicamente, me refiero.

Bueno, es como una revista pero no tiene ninguna foto. Son 27 páginas de contenido 100% enfocado en cómo enfocar los textos y estrategia de una web que venda.

¿Lo puedo comprar en PDF?

En ningún caso.

¿Cuándo me lo mandas?

Al día siguiente de comprarlo.

¿Es adecuada esta formación si tengo una tienda online?

No. Está más enfocada para empresas y/o emprendedores en solitario que vendan cursos y servicios. Si tienes una tienda con muchas referencias te puede resultar interesante y seguro que aprendes cosas, pero la parte de estrategia no es para tiendas.

¿Es importante para mi negocio tener una estrategia clara y definida en mi web?

Lo es. Y no te lo digo porque compres o no. Lo digo porque no vale con tener tu web, unas pestañas ofreciendo de todo y un sobre mí con cara sonriente diciendo que eres una maravilla y que tu mayor defecto es volcarte mucho en la gente. Debes pensar en cómo atraparlos, cómo seducirlos, cómo “obligarlos” a seguir un camino concreto. Eso es lo que enseño en esta masterclass. Estrategia y copywriting.

¿Es una buena inversión?

¿Por 100€? Sin duda.

Tela de araña Masterclass*

160€

*Impuestos y envío a cualquier parte del mundo incluido. 

*Copywriter Isra Bravo