3 secretos de productividad de la gente más fea

Muchas veces, mi cabeza básica y primitiva entra en conflicto con la cantidad de vueltas que tenemos que dar para cruzar la calle.

Te cuento, por si te sirve.

Deporte.

Veo muchas técnicas:

HITT, hipopresivos, depresivos, crossfit, spinning…

dos músculos a la semana, dos batidos antes. Medio después.

Un plátano a los 15 minutos, una manzana 35 segundos después de la última dominada…

Corretear con mallas de súper héroe…

Ir al gimnasio, aparcar, tabla de lunes, pecho.

Martes, piernas,

Miércoles, aeróbico,

Jueves, brazos y antebrazos,

Viernes, espalda.

No sé, un jaleo.

Una vez vi un ruso en un vídeo de youtube. No era muy cachas pero estaba definido. Solo entrenada con una boda de acero con un asa. 30 minutos al día. Todos los días.

Si llovía. Bola de acero. Si hacía sol, bola de acero. Si era festivo, bola de acero.

Y así.

Me informé.

Esa bola de acero con un asa se llama pesa rusa. Hay de diferentes pesos.

Compré varias. Con hacer los 3 ejercicios básicos de pesas rusas te pones como un toro.

Así que cada mañana a las 05:30h salgo a la playa y estoy media hora con las pesas rusas.

Trabajas todo el cuerpo. No ganas solo fuerza, también resistencia y capacidad aeróbica.

Una bola de acero con un asa. Ese es todo el misterio. 20€ de inversión monetaria. 30 minutos de inversión de tiempo.

Entrenar en la arena frente al mar y el amanecer es increíble.

Si en tu ciudad solo hay Mercadona y no Mercadona y playa como en la mía, te puedes ir a un parque.

Repito, una bola de acero con un asa.

Comidas.

Que si cinco, que si siete, que si 50 gramos de hidratos, pesa el jamón, una fruta como mucho… vaya, ya estamos.

Como una vez al día.

Antes comía cinco, pero me quedaba siempre con hambre sino quería ponerme redondo.

Luego baje a tres. Mejor. Dos. Más mejor. Al final como una vez. No pienso en comida hasta el día siguiente.

Cada uno que se adapte, pero pesar la comida no va con la naturaleza humana.

Regalos.

Siempre que tengo que hacer un regalo, siempre, sea niño, jubilado, padre, madre o policía al que necesite sobornar, compro un libro.

Y al que no le guste leer, que aprenda.

Bien.

También soy copywriter y además de escribir te puedo decir que caminos son más directos para que la gente quiera trabajar contigo.

Los directos, no los de 50 ejercicios para estar en forma, ni los de pesar la comida, ni los de estar tres días para comprar un regalo.

Copywriting para atrevidos

Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo