El novato emocional

Hay muchas formas de detectar a un copywriter novato.

Y en contra de lo que opina mucha gente no son ni las faltas de ortografía, (esto es demasiado evidente, pero lo digo)…

Ni que no haya estudiado periodismo o publicidad (otra demasiado evidente, pero la digo también…)

Ni siquiera es que abuse demasiado de fórmulas y que en cuanto le quitan el guión de las manos esté perdido, angustiado y sobrepasado.

Hay algo que cualquiera con cierta experiencia en ventas, puede detectar rápido.

 

Mucha gente que quiere empezar en este divertido y lucrativo negocio, se empeña en atacar exclusivamente la parte emocional del lector.

Han escuchado por ahí algo que es cierto…

La gente compra con su parte emocional y la justifica con la racional.

 

Pero como todo lo que se dice, hay que saber interpretarlo, entender los contextos.

Cuando un copywriter es un novato y se cree más creativo que Julio Verne, apela exclusivamente a la parte emocional.

¿Y qué pasa cuando haces eso?

Pues que la gente, el lector, inevitablemente, pensará que todo eso que le cuentas son patrañas.

Idioteces.

Estupideces.

Mentiras.

 

Esta es una reacción inevitable cuando solo apelas a las emociones.

Las emociones son imprescindibles, tanto, que sin ellas no dibujarás en cabeza humana y no se vende.

Pero si olvidas la parte racional, si olvidas el equilibrio entre ambas, estás perdido.

Puedes dar una vuelta por la web y cuando veas páginas escritas con “mucha emoción” y quizá no sepas “qué es lo que te falla”, es simplemente un desequilibrio entre la emoción y la razón.

 

Bueno.

Esta es una manera de detectar novatos. Hay muchas maneras de hacerlo, esta es solo una de ellas.

No hay nada de malo en ser novato, todos lo hemos sido alguna vez y todos lo somos con casi todo.

Yo solo digo que si olvidas la emoción, te olvides de la venta.

Y si te olvidas de la razón, te olvides también.

Es lo que hay.

 

Debemos encontrar el equilibrio persuasivo de vender escribiendo sabiendo lo que cuentas, por qué lo cuentas, cómo lo cuentas y cuándo lo cuentas.

Y por supuesto, a quién se lo cuentas.

Cuando sabes todo esto, puedes imprimir emoción y razón lo que vendes. Y venderlo.

Si no sabes eso, no podrás hacerlo, no sabrás por dónde empezar. Es así.

 

En mi curso de cartas de venta enseño cómo escribir la página más importante de tu negocio.

Si sabes hacer esto bien, es casi seguro que no volverás a tener problemas de dinero nunca.

Puede que no me creas, pero no es para ti para quien trabajo.

Lo hago para los que sospechan, que esto que digo tiene mucha lógica.

 

Si necesitas ayuda, esto es lo que yo sé hacer.

Otras cosas, no.

Pero esta, sí.

Cartas de venta

Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo