Si Dios baja a la tierra, deseo y realidad para vender y reventar

Si bajara Dios a la tierra para concederme lo que quisiera para mi hija, le pediría, por favor, que no hiciera nada.

Que la dejara como es.

Tal como es.

Tal como vino y tal como se irá.

Así me gustaría que fuera.

Así espero que sea.

Tal como es.

No perfecta. No feliz. No triste. No la mejor. No la peor.

Tal como es.

Siempre, parasiempre.

 

Así que cuando alguien me pide algún consejo para vender y ganar dinero siempre suelo decir que no amolde la realidad a lo que le gustaría que fuera.

La realidad es tal como es.

Así debemos movernos.

Así debemos vivir.

Nos dicen que podemos cambiar el mundo, pero esa es una aspiración egoísta en el peor de los sentidos.

Mi mundo perfecto sería muy diferente al tuyo.

Así que “solo” puedo aspirar a cambiar mi mundo.

 

Y pasa que muchas veces tratamos de vender y nos gustaría que las cosas fueran como nosotros queremos.

Pero eso es de aficionado.

Los profesionales se adaptan a la realidad que viven.

Salir de tu cabeza, entrar en la del otro, dibujar en ella.

No inventar, escuchar.

No suponer, escuchar más.

 

Y desde luego, no recomendaría a nadie vivir como si fuera su último día. Vaya estrés.

Si viviera cada día como si fuese el último estaría tirado entre cartones en un parque a las afueras para evitar gente a la que le gusta viajar.

Si viviera cada día como el último día me lo pasaría comiendo, bebiendo y follando.

¿Qué voy hacer?

¿Leer?

¿Trabajar?

¿Viajar?

¿Ir a un evento del marketing online hispano a dar palmas?

¿Delegar?

¿Segmentar?

Eso no.

 

Mandaría un email.

Eso sí.

Eso me lleva poco tiempo y me daría dinero, que no me serviría de nada porque sería mi último día, pero a mi hija, sí.

Porque saber diseñar una buena estrategia de email marketing y saber utilizar el marketing de respuesta directa da mucho dinero.

No es broma.

Así que si tienes una web y una lista a la que venderle algún producto, curso o servicio, lo mismo este curso te interesa:

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Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo