Un gordo es pardillo no come bocadillo

Te voy a contar una cosa. Una cosa rara.

Ayer por la noche vi un programa de investigación sobre gordos a los que tomaban el pelo con dietas milagro. Un programa con su sensacionalismo de copiar y pegar.

El mundo gordo me interesa porque yo fui gordo. Digamos que soy una autoridad en mi gordo nicho.

Un gordo que podría escribir mega guías definitivas para gordos.

Bueno, pues a los gordos pardillos del programa de ayer les vendían…

… pastillas, batidos, parches…de todo con tal de adelgazar sin pensar.

Pero el método que más me gustó y que hasta ayer desconocía era…

grapar una malla en la lengua.

El sistema era poner una tela en la lengua para que masticar sea un infierno y solo bebas.

Por lo visto se hincha la lengua y dan pinchazos y calambres incluso solo bebiendo.

Entonces el que se pone eso deja de ser un humano gordo para convertirse en un hámster gordo.

En una rata de laboratorio.

Te grapan la lengua para que no comas y si lo haces te den calambres.

Supongo que que el inventor de la malla en la lengua vio el episodio de los Simpson donde Lisa trata de averiguar si es más listo su hermano Bart o un hámster.

Y para hacerlo les pone unas galletas como cebo y cuando las van a comer, calambrazo.

El hámster aprende antes que Bart.

De todas maneras para aprender cómo alimentarse sin que te den calambrazos en la boca hay mejores sistemas.

Igual que para vender.

Hay uno muy bueno que aplico con los clientes que así lo requieren y que me enseñó un sastre millonario.

Lo que hacía era poner el precio de los productos más irrelevantes (en su caso calcetines y corbatas) a precios tan altos que todo lo demás parecía mejor inversión.

Solo iban buenos clientes.

Esto es algo que mucha gente no entiende.

Pero que mucha gente no entienda algo, sobre todo en los negocios… puede ser una buena señal.

Si necesitas más señales (muy luminosas) para vender online, tengo esto:

Copywriting para atrevidos

Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo