Una opinión, una formación, una razón

Ayer recibí un email de Carlota Saez que tiene una web con su nombre, carlotasaezcopy.

Y recibí el email porque esta mujer compró el curso de email marketing el otro día y decidió darme una opinión no solicitada:

“Hola Isra. 

Hace unos días compré tu curso de email marketing para atrevidos. 

Ante todo gracias. 

A mí, me ha abierto los ojos al mundo real. De verdad. 

Es como aquello de … (XXX cosas del curso)

Pues igual. 

Podría estar agradeciendo cada página de tu formación, y no es plan. 

Quería hacerte dos preguntas: (XXX soporte, solo clientes) 

Bueno Isra, un abrazo. 

Y nada, que gracias otra vez. Es que me sale. 

PD: tenerlo en papel es un regalo”.

 

¿Qué intención tengo con este email?

Lo que quiero es ayudarte a transformar tu vida, la de tu familia y que veas crecer a tus hijos mientras te despreocupas de todo y trabajas cada día menos.

Quiero que hoy mismo descubras tu nicho y ayudarte a diseñar un embudo de ventas fluorescente para que tengas cola de clientes en cuatro semanas… O sea, que hoy descubras qué sabes hacer y en cuatro semanas haya hostias por contratarte.

 

Esa es mi misión.

No, venga, en serio, lo que quiero es vender mi formación.

Es buena, eso sí. Aprender, aprendes mucho. Y tiene una calidad/precio poco habitual, eso también.

Tampoco tiene mucho mérito. Es mi trabajo.

Sé algo de copywriting, aunque no me inviten a congresos de expertos a dar “las 7 claves para facturar 7 cifras mientras ves tele5”.

 

Otra cosa, hoy es el último día que va el boletín de junio junto al curso de email marketing, concretamente a las 23:59h se paran las rotativas.

Te lo digo porque mañana será tarde.

En el boletín enseño un concepto de los vendedores de la vieja escuela, capaces de vender lo que fuera necesario sin hablar una sola vez del producto y aun así, aumentar el deseo de compra del cliente.

Eso se hace dibujando en la cabeza del otro. En la tuya, no.

En todo caso, aquí lo enseño:

www.emailparatrevidos.com

Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo