Chicote es peor que una plantilla para vender

El otro día leí una noticia que decía que tres de cada cuatro restaurantes a los que va Chicote con pesadilla en la cocina, cierran en menos de un año.

Y al periodista, que no debía tener muchas luces, aquello le pareció muy raro.

A mí lo que me parece raro es que uno sea capaz de sobrevivir. Casi un milagro.

 

El planteamiento es sencillo.

Llega Chicote y el restaurante es sucio,

los empleados parecen idiotas,

tienen problemas de estabilidad mental,

más imágenes de la mierda que hay en la cocina,

no saben servir,

no saben cocinar,

no saben pensar…

Chicote les pega cuatro gritos, se espabilan un poco, lloran, se arrepienten, se conjuran y Chicote se marcha.

 

Muy bien.

¿Quién coño quiere comer en un sitio así?

Pues eso, tres de cada cuatro cerrados.

Ponerte a llorar no es persuasivo. Quedar como un inútil, tampoco, si acaso para dar pena, pero ¿para rentabilizar tu negocio?

Para eso no.

 

Y hablando de ser una voz autorizada en tu nicho, hay algo que aplicó en muchas ocasiones el gran Gary Halbert en sus textos, para ganar una credibilidad casi instantánea en lo que sea que vendieras.

Y no es…

-Poner el testimonio de tu abuela

-Combinar el rojo con el verde y el amarillo melón que dicen convierte más

-ir a blogs de influyentes para que te pongan cara

-No es no utilizar la palabra NO o alguna otra chorrada

-Tampoco es tratar a tus clientes como si fueran niños de 7 años

-Ni hacer “amigos” en facebook para escuchar los consejos de venta de alguien que vive con sus padres porque no tiene para alquilarse un piso propio.

 

No, hablamos de cosas serias.

Y en el boletín de abril (fecha límite el día 30 a las 23:59h) pongo el ejemplo exacto de una de las grandes aperturas de Gary Halbert (abre la página 11) y la comparo con otro ejemplo real de alguien que no sabe nada de copywriting.

En esa diferencia, hay mucho dinero.

Toda la información del curso de email marketing + el boletín, aquí:

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Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo