Cómo desprogramar una audiencia y ganar dinero aunque no tengas una secta

Decía Juan (el de la biblia, no mi amigo el de la cervecería de abajo) que la verdad nos haría libres.

Y en mi opinión no solicitada de hoy, no hay duda al respecto.

 

Y en este email te quiero hablar de porqué la mayoría de la gente que quiere ganar dinero online, más que aprender cosas, las debe desaprender.

Vamos por partes:

 

En el año 1951 Edward Hunter publicó el libro “Lavado de cerebro en la China roja”.

Hablaba de cómo eran utilizadas las técnicas de manipulación mental en la Chica comunista.

A raíz de aquel libro, se empezó a utilizar la expresión “lavado de cerebro” que tan popular es ahora y de la que hace gala el primer twitero con el que te cruzas.

 

Bien.

Esto del lavado de cerebro, se empezó a utilizar entre los llamados “desprogramadores”.

¿Y quién son esos?

Pues los encargados de someter a la gente captada por sectas a tratamientos de choque para librarles del lavado de cerebro que han sufrido es esas sectas.

El problema es que esos desprogramadores, sobre todo décadas atrás, eran muy bestias.

Entonces pillaban por banda al pobre desgraciado que estaba captado por una secta y le sometían a un estrés durísimo.

De golpe les ponían audios, vídeos, les hablaban y les hablaban de la gran mentira en la que vivían.

 

Era tal la violencia intelectual que para esas personas era conocer la verdad, asumir que todo lo que habían vivido era mentira, que los habían engañado y utilizado, que antes de asumirlo, muchos optaban por el suicidio.

Se lanzaban por la ventana en medio de alguna sesión de choque.

Incluso, con tal de no ver ni oír la verdad, hay casos documentados de gente que se arrancaba sus propios ojos.

El dolor psicológico de la mentira frente a la verdad, podría llevar a una persona antes cuerda, a la más absoluta locura.

 

Vale.

Seguimos.

Mira.

 

Con el tiempo, los procedimientos se suavizaron, se entendió que cuando alguien a vivido una realidad paralela, había que aterrizarlo poco a poco.

Y el procedimiento, fue más sutil, más “fino”.

Fue repetir y repetir, pero más “fino”, más inteligente, más “suave”.

Los desprogramadores entendieron que a lo bestia podría funcionar en algunos, pero el riesgo para muchos otros, era demasiado elevado.

Y cuando alguien lleva mucho tiempo en el mundo online, sea cual sea su sector, es muy probable que tenga que ser desprogramado.

 

Y todas esas creencias

(no vendas todos los días que agobias,

segmenta hasta por el color de ojos,

da mucho valor,

capta con sesiones gratis,

ten presencia en youtube y en twiter, y en facebook, y en instagran

Personaliza tus emails

y ten un podcass y un perro y un marido dentista y un hijo paracaidista,

haz webinars, muchos,

haz lanzamientos, pocos para no agobiar,

y sé libre y demuestra que quieres cambiar vidas, y sonríe y sonríe

y no hables de nada que pueda ofender y no pienses mucho,

y copia y copia

y organiza un congreso, no, mejor dos, tres, 20.

Y entra en una comunidad sin pelotas,

y participa en foros y en blogs y que los referentes te pongan cara

y pon que te han entrevistado en el periódico de tu pueblo

y ve a eventos y así, así, así…)

todo eso debe ser desprogramado.

 

Debe ser desaprendido.

¿Hacer cosas de esas sirven?

No digo que no, no digo que alguna no pueda servir.

Pero las pocas que pueden servir siempre van DESPUÉS y nunca ANTES de saber lo que de verdad se busca y cómo vender.

 

Porque vender es mucho más simple. Mucho más.

Ojo, no digo fácil, no digo rápido, ni digo todos. Digo simple.

Simple. Muy simple.

Y el email diario es la mejor forma de desprogramación sectaria que tienes en el mundo online .

La mejor, la más eficaz y la más rentable.

De muchos otros mitos y de otras cosas probadas en nichos de todo tipo, hablo aquí.

Email marketing curso

Isra Bravo.

*Copywriter Isra Bravo