Debería escribir 1 email a la semana

Ya hemos hablado muchas veces aquí de los sistemas.

Los sistemas son mucho mejores que los objetivos.

Aprendí del magnifico libro “Cómo fracasar en casi todo y aún así triunfar”, que los objetivos son para los perdedores.

Y es verdad.

Si quieres perder constantemente, ponte objetivos.

Si quieres ganar, diseña sistemas. Modos de vida.

 

Bien.

Me acordé de esto porque ayer recibí un email de un suscriptor oyente, no cliente, que me dijo esto:

 

“Buenos días Isra,

si me permites, creo que es demasiado saturante que envíes un mail cada día. Y tú dirás, «ok, pues des-suscríbete de mi newsletter».

Es cierto. Podría hacerlo, pero es que me gusta cómo escribes y lo que cuentas.

Mucho.

Es sólo que quizá hacerlo una (incluso dos) vez a la semana. Un saludo”.

 

Entiendo que es un email raro. Me refiero a que es raro que alguien que dice que le gusta cómo escribes te pida que no escribas. Pero así fue, tal cual.

Quizá me estuviera vacilando un rato. Me parece bien en cualquier caso.

 

En mi respuesta le dije que llevaba años escribiendo un email diario. Que no hay nada más rentable para vender online y que debería probarlo.

No sé si me hará caso. No tengo ni idea.

 

¿Por qué respondí eso?

Porque escribir un email diario no es un objetivo.

Es un sistema.

El objetivo sería decir… voy a escribir X emails para lograr este mes 50 ventas, por ejemplo.

Pero eso me haría perder el camino.

Y el camino es mucho más sencillo.

 

Escribo todos los días y “me da igual” lo que venda.

¿Mucho? ¿Poco? ¿Nada?

No importa, lo hago.

Y así, es probable que alcance el punto donde los más optimistas se plantean sus objetivos y rara vez llegan.

¿Y por qué no llegan? ¿Es que soy yo más listo?

En absoluto.

Es que no me planteo cuánto tengo que escribir, simplemente, lo hago.

No decaigo si no llego.

No me relajo si llego.

 

Tengo un sistema. Un sistema que podría hacer cualquiera.

Unas 300 palabras. Enviar. Y así.

Mañana será otro día. Da igual lo que vendiera ayer.

O que no vendiera.

Mañana pienso escribir unas 300 palabras. Y enviar. Y así.

 

Un día no estaré. Habré muerto. Pero con todas mis fuerzas hablaré con el responsable para que me deje mandar emails todos los días.

Y así podré escribir unas 300 palabras desde mi casa del cielo con vistas al mes de mayo de 2012. Y enviar. Y así.

 

Encontrar un montón de historias y encontrar los ángulos psicológicos para convertirlas en ventas es mi trabajo.

Lo hago para mí y enseño a otros.

Estoy contento. Todo bien.

Si buscas ayuda, mira aquí:

Curso de email marketing

Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo