El mejor argumento de ventas es la verdad

Hasta que la gente no te crea, tu verdad no vale de nada.

Tu verdad ni siquiera es mentira, es todavía más triste.

Tu verdad no es nada.

Da igual que sea verdad o no. Da igual lo que tú creas.

Si no te creen, es nada.

Cero.

Nulo.

Vacío.

 

Y claro, el primer paso para que alguien te crea es que comprenda.

Pero no en plan “oh, lo has debido pasar muy mal con ese macarra”… es que sepan de lo que hablas.

Que hables claro.

Que no confundas.

 

Bien.

Una vez dices la verdad y hablas claro, es probable que te escuchen.

Si la gente no te escucha, da igual lo que digas. Hasta aquí, todos de acuerdo.

Si la gente te escucha, pues empiezas a tener una oportunidad.

Claro, ¿y a qué personas prestamos atención?

¿A los aburridos?

¿A los idiotas?

No, nos gustan las personas interesantes.

 

Y para ser interesante no tienes que recorrer el mundo en patinete, que no digo que no sea interesantísimo para ti y para tu patinete y para el mundo entero…

solo digo que he conocido borrachos operarios de cadena de montaje más interesantes que juego de tronos.

Gente dura que soporta el peso de sus errores y de los errores de los demás.

Y para ser interesante, no puedes sonar igual que todo el mundo.

Porque todo el mundo es aburrido.

Todo el mundo es nadie.

Todo el mundo es nada.

 

Así que en resumen:

La verdad no importa tres cojones hasta que no te crean.

Si quieres que te crean habla claro.

Sé interesante para que te escuchen.

Si quieres ser interesante no lo digas como todo el mundo.

 

Tu vida puede ser ordinaria.

Puedes ser una mujer divorciada en una mediana ciudad que nunca haya salido del barrio y su trabajo de contable sea más aburrido que hacer cola en un banco.

Puedes ser un tipo que no tenga más recorrido que trabajar en la empresa de tu padre, una novia de toda la vida, un hijo adolescente que no te hace ni puto caso y un perro tarado.

 

Pero esa ordinariez, puede ser fuego y ventas, si sabes cómo.

Y en mi curso de copywriting te pongo un ejemplo de cómo se vende un champú para perros que te explica una diferencia vital en persuasión.

Un champú para perros. No un cohete espacial de misión a Marte.

Esa lección es la diferencia entre contar cosas o crear visiones.

 

¿Y qué sucede cuando haces eso?

Más ventas.

Más poder de marca.

Más recomendaciones.

Más.

Para los interesados, aquí:

Curso de copywriting

Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo