El perro rabiosamente vendedor

Mi padre, comercial de la vieja escuela (serían ahora extraordinarios copywriters), capaces de vender un palé de vino de 30.000 euros en una reunión de dos horas sin hablar del vino ni una sola vez, me contó algo muy interesante para vender online.

 

Mira.

De crío tenía un maestro que no parecía muy espabilado, y mi padre se aprendió una lección del libro que impartía aquel maestro:

El perro y la rabia. 

 

Solo se aprendió esa lección. Exclusivamente esa.

Entonces el profesor iba sacando cada semana a dos o tres de la clase para que hablaran de alguna lección del libro.

La que fuera.

Y todas la veces que le tocó salir a mi padre, todas sin excepción, habló de la lección del perro y la rabia.

Estuvo todo el año recitando la misma. Se la sabía de memoria. El maestro nunca se dio cuenta de aquello.

Sacó un sobresaliente.

Solo aprendió una lección de todo el libro, pero sacó un sobresaliente.

Le pusieron de ejemplo de tío aplicado, aunque en realidad no había estudiado nada, se había aprendido una lección al principio del curso y no volvió a abrir el libro.

 

Bien.

¿La lección de ventas? Es obvia.

En realidad, hay dos lecciones buenas.

En todo caso, si las personas, cuando tratan de vender online, conocieran profundamente a las personas a las que les quieren vender…

pues casi seguro que venderían. Mucho.

El problema es que en ese paso se queda mucha gente. No quieren aprenderse ninguna lección, ni la del perro y la rabia.

Quieren vivir de Internet por que es su misión o su sueño.

Muy bien.

Mira a ver si es el sueño “del” y la misión “del”… que te tiene que comprar, digo.

Otra cosa, en el boletín de marzo (fecha límite para recibirlo el día 31, luego no se imprime más) enseño cómo debes redactar los anuncios online pensando en el que los tiene que leer, no en nosotros, ni nuestros sueños, pasiones o misiones.

En el otro.

En todo caso, aquí lo tienes:

www.emailparatrevidos.com

Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo