Guía lenta para vender tanto

Mira,

hay una manera extraordinaria de influir en las personas.

Sí, influir.

Es que parece que eso es algo malo y no lo es.

Influir es muy bueno.

 

Bien.

Pues hay una manera realmente efectiva de hacerlo.

¿Cómo?

Averigua qué les está influyendo a ellos.

Ya está.

Este consejo es un consejo no solicitado y además es lentísimo. Casi nadie se preocupa de esto.

Casi todo el mundo está dentro de su micro clima.

Y los que dicen que su misión es cambiar el destino de miles de personas y devolver a los dinosaurios a la tierra, más todavía.

A ver, a la gente no le importa cuál sea tu misión.

Pero nada, tú sigue.

 

Otra cosa, el otro día me encontré un titular muy malo.

Pero malo, malo.

Era de una asesoría.

El titular decía… “La única asesoría que se preocupa (de verdad) por sus clientes”.

Oh.

¿La única?

Vaya, es increíble.

Luego trataba de argumentar porqué era la única.

Y además de mostrar un profundo desconocimiento de la naturaleza humana, decía cosas que…

prometen casi todas las asesorías.

 

¿Por qué te cuento esto?

Sencillo, la esposa del César no solo deber ser honesta, sino parecerlo.

Bueno, basta de valor por hoy.

Yo también trabajo con una asesoría, como cualquiera que tenga un negocio.

La jefa se llama Lucía.

Es mi amiga y me cae muy bien.

Como ella sabe lo que vendo pues me pide consejo.

Y estos meses atrás me preguntó cómo podría atraer clientes para su asesoría.

 

Lógicamente, no le di consejos de parvulario copywriting tipo… di que eres única y que quieres tanto a tus clientes y te preocupas tanto por ellos que se te caen las lágrimas todas las mañanas mientras desayunas.

Que casi no puedes ni tragar de lo que les quieres. Que se te hace nudo tanto amor.

Eso no le dije.

 

Bien.

Mucha gente dice idioteces para vender, pero no es buena idea.

Piensa que muy pocos ganan dinero online, y que casi siempre se copian las cosas equivocadas.

Pero bueno, el caso es que le grabé un audio.

Miento, fueron 5.

Más de una hora de conversación privada.

Aquí te dejo los detalles, que hoy ando con prisa:

Una conversación privada.

Isra Bravo