Lloriquear en twitter para mejorar tus ventas online

Ayer, en el evento Abogados contra la crisis, me hicieron una pregunta que me gustó mucho.

Fue algo así:

“¿Crees que dentro de unos años los copywriters seréis sustituidos por máquinas que escriban los textos?”

Bueno.

 

¿Mi respuesta?

“Viendo los textos de muchos copywriters, juraría que eso ya está pasando”.

 

A ver, esto es lo que hay.

“Esto no es para ti si la abuela fuma”

«Vivir así es morir de amor. Enamora a tus clientes.»

Pues mira, no.

Hay que esforzarse más. Hay que esforzarse bastante más.

 

También me hizo gracia una anécdota que contaron de un abogado.

Mira.

Por lo visto estaba en twitter quejándose (gran sitio para ir a llorar, la verdad) de que alguien le pidió presupuesto y…

sin darse cuenta, ese potencial cliente le mandó el mismo email a 30 abogados diferentes, y lo hizo de tal manera que todos los receptores pudieron verlo.

El mismo email.

Eso le sentó fatal.

 

Yo no entiendo porqué eso le sentó mal.

En realidad te está dando una información realmente valiosa.

Por un lado, puede que ese cliente sea un cliente basura. Alguien que no se haya molestado en hacer ni una mínima criba.

Si es así, pues mira qué fácil te ha puesto ignorarle.

Aunque esa sería la conclusión fácil, pero es casi seguro que no es la realidad.

Lo más seguro es que te pida presupuesto a ti de la misma manera que a los otros 30, porque tú seas casi un calco de los otros 30, entonces no tiene nada especial que contarte.

Ni preguntarte.

 

En cualquier caso es información muy valiosa.

Si sabes utilizarla, claro.

Si vas a twitter a quejarte, no.

Entonces es que no has aprendido nada. Y vas a pelear por precio y por los peores clientes.

Vaya panorama.

Suerte.

 

O puede que sí aprendas algo, y es que si quieres que la gente se dirija a ti casi convencida de que es contigo con quien quiere trabajar, aunque tus precios sean bastante superiores a la media, vas a tener que hacer el trabajo antes.

Y puedes aprender otra cosa de paso, y es que si todos tus clientes son clientes basura, la culpa es tuya.

Y el remedio, también.

Bueno, tengo un curso.

No es para quejarse en twitter.

Copywriting para atrevidos

Isra Bravo