La historia de los 17 millones de euros de un tío que lo mismo conoces.

Una persona de la que hablaré mucho en próximas semanas me contó algo que lo mismo te interesa.

Va sobre la gestión del tiempo y la gente de éxito.

 

 

Mira.

Por lo visto contactó con el creador del método Vaughan, el del inglés, por un tema de entrevistas.

Este tipo, para ponernos en situación, vendió su negocio por 17 millones de euros.

Y luego creo que lo re-compró por 3. O sea, muy jefe.

El tal Richard Vaughan, además de la enorme cantidad de dinero que había ganado ya, tenía otros 17 millones de euros en el bolsillo.

Pues cuando la persona de la que hablaré mucho en los próximas semanas le contacto…

No solo le respondió rápido.

También lo hizo muy amable.

 

 

Entiendo que ahora mismo simplemente estés pensando, ¿qué tiene de raro? Es solo un millonario simpático y amable.

Pero ahora veamos el contraste.

 

 

Cuando la persona de la que hablaré mucho las próximas semanas contacto con otros profesionales “exitosos en twitter”…

O con muchos seguidores en imstagram…

O con muchas manitas hacía arriba en youtube…

 

 

…se encontró mucha arrogancia en la mayoría de los casos.

Arrogancia y un asistente para responder sus emails.

 

 

O sea, que un verdadero millonario responde personalmente y se muestra accesible y amable.

Y un capullo con 10.000 seguidores en twitter actúa como si fuera Ministro.

 

 

En mi opinión no solicitada de hoy, si no tienes tiempo de responder tus propios correos es que eres pobre.

Y tonto.

 

 

La gente a la que le va bien suele ser amable y accesible cuando son amables con ellos.

Les va bien la vida, saben disfrutar.

Y a los que les va mucho menos bien pero intentan aparentar que les va muy bien… piensan que rodeándose de becarios que no necesitan y arrogancia que les viene grande, son más importantes.

Pues no.

Si de verdad eres importante tienes tiempo (y lo gestiona como te da la gana), dinero y educación.

 

 

Bien.

Personalmente tengo comprobada una cosa.

Cuando me invitan a un evento y/o entrevista, si la persona es realmente relevante, te invita personalmente.

 

 

Aunque luego te escribas con gente de organización, la invitación, con educación y clase, te la hace el número 1.

Te escribe él o ella o ello. Lo hace personalmente.

Y cuando el evento lo monta un pardillo que quiere aparentar que es “alguien”, te manda al becario para el primer contacto.

No falla.

Un tipo que lo mismo se está levantando 5.000€ (con suerte) al mes y se cree Warren Buffett y no te puede invitar él.

Pírate, membrillo.

 

 

 

 

Bueno.

Yo protocolo no enseño.

Pero hay formas de romper el postureo reinante y sacar montones de ventas con ello que sí enseño en mi curso de cartas de venta.

La verdad es que no es un curso para pardillos.

Curso de cartas de venta.

Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo