Llamadas en frío para ventas calientes

El otro día me preguntaron que si con el teléfono se podía vender bien.

Mi respuesta al respecto es contundente: Sin lugar a dudas.

El teléfono puede ser un aliado extraordinario para vender.

Hay que saber vender, claro.

Nada de tonos amenazantes.

Venta tranquila y eso.

 

A mí el teléfono siempre me gustó para vender, ahora odio hablar por teléfono pero no tiene nada que ver con la venta, simplemente lo evito tanto como puedo.

En mi web no doy opción a que me llamen por teléfono y nunca la daré.

¿Y si toda mi competencia lo hace y se convierte en “imprescindible” para la venta?

Joder, no tendré esa suerte. Pero en ese caso, con más motivo, no tendré teléfono.

 

Bien.

Yo te cuento lo del teléfono porque una vez conocí un tipo tan bueno vendiendo, que era capaz de, en llamadas en frío, lograr ventas de 30 o 40 mil euros.

Espera, te lo voy a repetir.

Este tío llamaba a gente a su casa y les sacaba más de 30.000€ a la tercera o cuarta llanada, como mucho. Totalmente en frío.

Sin web, sin recomendaciones 2.0, sin grupos de facebook.

 

¿Y qué vendía?

Nada, era humo. Un chiringuito financiero chungo que llevaban unos alemanes con oficinas en el Paseo de la Castellana de Madrid.

Los detuvo la policía tiempo después.

El producto era invertir en materias primas.

Y la promesa, una fuerte revalorización en el mercado.

Se apelaba a la escasez, a la urgencia, al egoísmo más profundo del ser humano y…

vendía.

No solo él, había otros que también lo hacían, aunque muy pocos valen para ese trabajo.

 

¿Por una cuestión ética?

No estoy hablando de eso, estoy hablando de que llamar a un desconocido por teléfono y lograr en tres o cuatro conversaciones que invierta más de 30.000 en materias primas, sin saber lo que es una materia ni quienes son sus primas, es muy, muy jodido.

Mucho.

¿Y qué podemos aprender de esos súper vendedores?

¿Cómo lo podemos aplicar a nuestros textos?

Bueno, para eso tengo un curso.

Copywriting para atrevidos

Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo