Lo que quita el dinero en decisiones de compra de miles de euros

Una vez fui a enseñar un piso.

Yo era un pardillo top.

Pero pardillo, pardillo.

Y no iba solo, iba con otro pardillo.

Nos juntamos los dos y fuimos a enseñar el piso a un tipo que nos doblaba la edad.

 

Así que empezamos la visita y en vez de callar mucho y hablar poco, lo hicimos justo al revés.

Hablar, hablar y hablar.

Y no callar.

El caso es que mi compañero pardillo me dijo…

“Le vamos a decir que tenemos una persona de Valencia muy interesada en venir a ver el piso. Eso siempre funciona. Crea urgencia y deseo”.

 

Yo me encogí de hombros. Supongo que aquello me parecía muy bien.

Cuando acabamos la visita, mi compañero dijo…

“Tenemos un cliente de Valencia que está muy interesado en venir a ver el piso…”

 

Entonces, el tipo, nos miró como se mira uno de esos imanes para nevera que imitan una piña y nos dijo…

“Yo la verdad es que tengo dinero, pero no tengo prisa. Lo pilláis, ¿no?”.

 

Qué grande.

Me encantó esa respuesta. A mi compañero pardillo le molestó muchísimo pero a mí me encantó y además me alegró mucho que no nos comprara el piso.

Por pardillos.

Por no callar y escuchar.

 

Bueno. Hace unos meses grabé unos audios. Son unos audios privados.

Son para escuchar.

No para hablar, para escuchar.

Si escuchas y apuntas los matices que allí le cuento, pues casi con toda seguridad amortizas el precio de lo que vale.

 

Son audios que le grabé a una amiga que me pidió consejo sobre cómo conseguir clientes en el entorno online.

A mis amigos les cuento cosas que sé que les van ayudar. Bueno, no siempre, a veces somos un poco cabrones entre nosotros, pero ese es otro tema. Nos divertimos así.

Los audios se los mandé por wasap. Cinco en total.

Aquí te explico de qué van por si te interesa:

Conversación privada

Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo