Los emails en frío

Cuando trabajaba vendiendo pisos, tenía un jefe que siempre nos decía que solo los pardillos enseñan los pisos piloto amueblados.

A ver, esto tenía un sentido.

Si el vendedor que les acompaña es bueno, le puede ir contando a la gente lo que ve y ellos se imaginan la casa.

Tendrán su propia imagen mental. Tal y como ellos sueñan.

Entonces mi jefe siempre decía lo mismo…

 

“A ver, pardillos, solo los interioristas quieren llenar los pisos de muebles por sus chorradas de que “así parece más grande”, “así parece un hogar”. Tonterías. Los pisos, mejor vacíos y que la gente imagine”.

 

Yo siempre vendía mucho más rápido un piso desnudo que uno vestido. Quizá mi jefe tenía razón.

 

Bien.

Otra cosa que me decía mi jefe era, Isra, tú que sabes escribir, manda este email a tal…

Bueno, eso de que “yo sabía escribir” venía de que le contaba, entre risas, que era tan feo que aprendí a ligar utilizando los SMS en los móviles.

Había que afinar mucho más que con wasap porque claro, costaban dinero.

Ligar por wasap no tiene mucho mérito.

 

Pues esos emails en frío, que empecé a mandar hace muchos años, los fui perfeccionando hasta conseguir un porcentaje de respuesta sorprendentemente alto.

Tengo una estructura, paso a paso, de cómo se deben escribir emails en frío que casi nadie puede ignorar, y lo mejor de todo, que casi nadie puede dejar de responder.

 

Bueno.

En mi formación de abril, desde la página 13 hasta la 21, te cuento, paso a paso, y con muchos ejemplos, cómo escribir emails en frío para obtener ventas, respuestas, reuniones…

Lógicamente, el primer paso es no vender nada. Nunca.

Y el segundo, es vender mucho. Siempre.

Si te interesa, es aquí:

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Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo