Motivación para niños que van a pequeñas escuelas con grandes problemas

Esta mañana, mi pequeña se ha levantado con un ojo muy hinchado y casi cerrado.

Es un orzuelo. Le salen de vez en cuando. Aunque ya hacía tiempo del último.

Estaba algo preocupada porque ya le importa su imagen y su cara. Entonces, se veía rara y fea, aunque no me lo decía.

La verdad es que tenía la cara de un boxeador de película de serie B. del boxeador que pierde.

Cuando bajábamos por el ascensor, no paraba de mirarse al espejo y durante todo el paseo hasta el cole, no abrió la boca.

 

Improvisé algo tonto.

Y te lo cuento, por si tienes hijos y algún día se sienten el bicho raro.

 

Mira,

Le he dicho lo siguiente:

-Vida, vaya cómo tienes el ojo. Yo creo que esta noche te ha dado un mordisco un dinosaurio.

Entonces me ha mirado y ha sonreído un poco. No mucho.

-Pero un dinosaurio muy grande, vaya que valiente has tenido que ser para que no te comiera entera el dinosaurio. ¿Se lo vas a contar a los de tu clase para que flipen?

Entonces ya se ha reído más.

-¿Y sabes qué otra cosa deberías hacer?

-Qué… (Primera palabra en todo el paseo).

-Les deberías decir que miren bien de cerca y fijamente a tu ojo, porque esa herida de dinosaurio mañana ya no estará ahí, así que aprovechen y la miren mucho y alucinen con tu súper ojo. Es el ojo de una valiente.

 

Son solo niños, entonces su imaginación se dispara…

y a la puerta del cole llegó su amigo Leo y ella ha corrido para decirle, “Mira, mira Leo, mira cómo tengo el ojo, un dinosaurio intentó comerme esta noche pero no pudo”.

Leo se ha reído y mi pequeña también.

Acaba de salir muy contenta del cole. Los dinosaurios y eso.

 

Bueno, si tienes hijos y tienen problemas, puedes darles complejos o darles confianza.

Es tu decisión.

Vender no es muy diferente al fin y al cabo,

Copywriting para atrevidos

Isra Bravo