Negociación o rendición. (Secreto de ventas)

El otro día llamó a mi puerta una pareja. Joven. Alrededor de 20 años. 

Ella parecía la líder. El tipo solo asentía. 

Bien. 

Mientras ella hablaba y el tipo movía la cabeza, yo tenía la tentación de interrumpirla para contarle que estaba vendiendo fatal. 

Pero mal mal. 

No paraba de hablarme de su servicio (eran de vodafone o algo así), de sus beneficios, de sus ventajas y de toda esa historia. 

Estaba tentado de frenarla y decirle que iba muy mal. Pero decírselo en plan bien. 

Aunque no lo hice. Probablemente pensaría que soy un viejo calvo y cascarrabias que va de listo. 

Que no tiene por qué aguantar mis consejos no solicitados. 

Que seguro que quería “algo” con ella. 

Que qué sabría yo que no tengo ni perfil en instagram. 

 

Entonces no dije nada y aguanté todo el discurso. Cuando acabó, le sonreí y educadamente le dije:

-Lo siento, no me interesa. 

Ella actuó como si eso también estuviera preparado en su presentación y respondió, 

-Muchas gracias por su tiempo. 

Y se marcharon. 

Pues vaya. 

Las grandes empresas forman muy mal a los comerciales. 

De hecho, te puedes pasar 10 años en una gran empresa en el departamento de marketing y salir de allí sin saber vender. 

¿Y por qué pasa eso? 

Pues mira, no lo sé. Solo sé que la mayoría de la gente cuando te vende algo te lo presenta… y eso no suele funcionar. 

Las cosas no funcionan así. Es prácticamente imposible convencer a alguien si tratas de hacerlo de esa manera. 

O le das una buena visión o lo tienes muy complicado. 

Presentar tu producto y sus enormes ventajas es agotador y poco efectivo. 

Las personas no funcionamos así. No se nos seduce así. No se nos convence así. 

¿Y cómo le das una buena visión? 

¿Cómo hacer para que la gente no solo no esté molesta si tratas de vender algo, sino que esté deseando comprarlo? 

Eso lo aprendes aquí:

Copywriting para atrevidos

Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo