Para saber si tu negocio se asienta sobre arenas movedizas

Hace poco, un tío al que aprecio y admiro, comentó que iba a ser padre.

Estábamos en una reunión a tres y nos lo dijo.

De gemelos. Varones.

 

Bien.

Al decírmelo, me acordé de una cosa.

Casi todo el mundo dice que el día más feliz de su vida es el del nacimiento de su hijo/hijos.

No en mi caso.

El día que nació mi pequeña, fue emocionante, que duda cabe, pero entre la tensión y el cansancio, confieso que una vez vi que ella y su mamá estaban bien, y después de tenerla en brazos y contarle su primer cuento, estaba deseando salir a tomar una cerveza.

Esa es la verdad.

 

Con el tiempo aprendí que a los hijos se les va queriendo más cada día. Es así.

Hay días, viendo cómo crecen, que son mágicos. Absolutamente mágicos y mucho mejores, a mi entender, que el día que nacen.

Yo quiero a mi hija hoy infinitamente más que cuando nació, y ya la quería más que a mi vida.

 

¿Y por qué te cuento esto?

¿Estoy sentimental?

¿Me he dado un golpe?

¿Te quiero vender un curso para ser papá en piloto automático con plantillas de papá-clon?

Nada de eso.

Te cuento eso porque las cosas de palacio van despacio.

Las cosas importantes y profundas, necesitan de nuestro tiempo, atención y cuidados.

Y también pasa con los negocios. Son vida al fin y al cabo.

Quien compra plantillas, sin utilizar su cabeza, está construyendo su negocio sobre arenas movedizas.

 

Por eso, en mi boletín de julio, enseño una cosa extraordinariamente rentable, pero no es fácil.

No lo harás rápido, al menos yo no pude hacerlo rápido y tuve que practicar, pero te aseguro que es un concepto de ventas y marketing de nivel superior.

Lógicamente, es muy posible que tú seas mucho más hábil que yo y lo hagas muy rápido, pero te engañaría si te dijera que eso es habitual. No lo pienso.

 

Ahora, si quieres aplicar técnicas de guión cinematográfico a tu estrategia de email marketing, aquí te enseño cómo se hace eso:

www.emailparatrevidos.com

Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo