Porque son unos vagos

Quizá este mail moleste a ciertas personas.

Cuando comenté cosas parecidas pasó, pero bueno, es lo que hay.

Antes me voy a situar:

Una vez, escuché a una pediatra lanzar la siguiente pregunta…

¿Sabéis por qué a los niños les molesta tanto leer y sin embargo les encanta que les lean cuentos todas las noches?

 

Te voy a ser sincero.

Cuando escuché la pregunta pensé:

Porque son unos vagos.

Porque sus padres son más vagos.

Porque los abuelos son más vagos que los hijos y que los nietos.

Porque los libros que les compran son aburridos…

 

Pero nada de eso, la explicación es más sencilla.

Cuando es otra persona las que les lee el cuento, los niños pueden dejar volar su imaginación mucho antes y de manera más intensa que si tienen que estar pendientes de cada palabra.

Según aclaró esta mujer, esto pasa al principio, cuando leer todavía no es algo absolutamente interiorizado.

Desde luego, eso lo observé muchas veces con mi pequeña.

Se le iluminan los ojos ante la idea de que le cuente un cuento. Pero que se lo cuente yo. No ella.

 

Bien.

Esto tiene mucho que ver con las ventas, pues está demostrado que los adultos no somos diferentes.

No me refiero al tema de leer o que nos lean, sino al tema de la imaginación. Al tema de dibujar en nuestra cabeza.

Ya hemos hablado muchas veces de que un buen copywriter no tiene que ser necesariamente un buen escritor (gracias a Dios), sino alguien con talento para dibujar en las cabezas ajenas.

Es algo diferente.

Y lo que muchos no entienden todavía.

Tanta fórmula, tanto “truco” y tanto “enamorar”, es lo que tiene.

Por eso, (aquí habrá mucha gente que se moleste, como si estuviera quitando valor al trabajo de imagen, y nada más lejos de la realidad) para vender son infinitamente más importantes las palabras que las imágenes.

 

¿La razón?

Muy sencillo, si la imagen no es capaz de explicar un beneficio absolutamente claro, no hay ninguna justificación para ponerla.

Sobra.

Y en la inmensa mayoría de las webs, la imagen no vende nada. ¿Bonita? Muchas veces sí, ahora, ¿vende?

Pues eso…

 

Bueno, suficiente valor para un martes.

Para seguir aprendiendo mira aquí:

Copywriting para atrevidos

Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo