Ser provocador puede matar tus ventas

Esto dijo el señor Bill Bernbach y deberías prestar atención a lo que dice:

Sea provocador, pero haga que esa provocación venga del producto. 

Si para llamar la atención, muestra a una persona suspendida por los pies, está usted en un error. 

Pero estará en lo cierto si lo hace para probar que su producto impide que el dinero caiga de los bolsillos”.

 

Bien.

Hay mucha gente que para vender juega con la provocación. Nada en contra, claro.

Eso sí, hay que saber lo que se hace.

Ser provocador por serlo, pues no sirve de mucho.

Es como decir que eres striper y querer salir al escenario en bata porque eres tímido. Vaya un idiota.

 

Bueno, te cuento.

Cuando empecé con la web no tenía nada.

Ni suscriptores.

Ni dinero.

Ni amiguitos online.

Ni grupos de facebook.

Ni tiempo.

Ni.

Pero tenía otras cosas.

Cosas mucho más importantes, en realidad.

Sabía escribir para vender y sabía leer.

Así que leí lo que hacía casi todo el mercado y dije pues nada, haré lo contrario.

Esto es muy sencillo si sabes leer. Muy sencillo.

Y pensé, si sale bien, ganaré dinero y mandaré yo, si sale mal, volveré a descargar camiones con mi amigo Kolko, el ruso rumano moldavo. Y mandará él, que el camión es suyo. 

 

Una cosa que hice fue poner un texto bastante provocador (está textual en mi boletín de mayo) y no puse rastro de prueba social.

Cero.

Ni una sola cara en mi web diciendo, “contrata a Isra, verás que por las noches levitas”.

Qué va.

El texto funcionó muy bien.

Pero hubo gente que me pidió alguna referencia. Muy pocos. Y mi respuesta (que está también en mi boletín de mayo) hizo que tuvieran más ganas de contratarme.

Por supuesto, no les di referencias.

Es un divertido juego de persuasión. Pero no es para posturear. No es para ir por ahí diciendo que eres copywriter. Es para serlo.

Tampoco es para copiar y pegar.

Es para entender la psicología de la persuasión que hay detrás y que lo adaptes a tu personalidad y tu manera de entender la vida.

No hay que ser provocador, porque sí.

Ni aparentar lo que no eres.

Es para interiorizar y adaptarlo a tu manera de entender el mundo. La tuya, no la mía.

Porque si piensas ser provocador y luego competir por precio y perseguir clientes, pues entonces es mejor que te compres unas plantillas y dejes los negocios para los mayores.

 

Bien.

Los que estén molestos se pueden dar de baja y los que quieran aprender a vender escribiendo lo mismo les interesa esto:

www.emailparatrevidos.com

Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo