Sobre los ofendidos que no me compran

Curioso.

Anoche recibí un email de un tipo (muy amable) que me comentó que quitar el bonus del curso de email marketing sin avisar era un error.

Un error grande.

Según me contaba, lo único que haría con eso sería cabrear a la gente que tuviera intención de comprarme.

 

No estoy nada de acuerdo con eso.

No con que la gente se pueda cabrear o no, eso me da igual.

 

¿La razón?

A mí me importa el que compra. El cliente. El que no compra no me importa.

Mis cursos y mis formaciones mensuales son información, formación e inspiración para mis clientes y sus negocios.

Que les aporten y les hagan avanzar.

Y lo hacen claro, porque en mi sesgadísima y no solicitada opinión de hoy, son formaciones muy capacitadas para eso.

¿Cómo lograr sino que 7 de cada 10 compradores no me conocieran y vengan por recomendación de un amigo/familiar sin llevarse absolutamente nada?

(Lo digo porque en mis curso no hay afiliación).

 

Bien.

Pero ¿los que no compran?

Nada en contra, claro, faltaría más. Pero si se han cabreado o no, me da igual.

 

¿Tanto hablar de libertad y nos tienen que preocupar un montón de desconocidos que jamás nos han comprado nada?

¿Esa es la libertad?

No me interesa.

 

Mira,

Cuando era adolescente era músico. Malo, pero ahí estaba, intentando ganarme la vida con mi guitarra.

En ningún grupo que estuve nos importó, jamás, la gente que no venía a vernos.

Nos importó los que venían a vernos.

Entiendo que mucha gente no esté de acuerdo con esto, que su mentalidad sea tratar muy bien a la gente hasta que compra y luego colocarles a un novato en soporte e ignorarles después del pago por formaciones muy caras que se podrían resumir en un PDF de 9 páginas.

Eso es lo normal en gente que nos quiere cambiar la vida.

 

Pero es que yo no soy un Santo.

No soy un Mesías 3.0

Soy un copywriter y un empresario. Solo eso.

Dicho esto, tengo un curso:

Copywriting para atrevidos

Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo