Tu puta historia

Decía Danny Boodmann T.D. Lemon Novecento, el pianista más grande que ha tocado en el océano y enorme personaje de la obra maestra, Novecento, de Alessandro Baricco…

No estás jodido verdaderamente mientras tengas una buena historia a cuestas y alguien a quien contársela”



Esa es una verdad definitiva.

Una verdad absoluta y genial.

Si tienes una historia y un oyente, no estás verdaderamente jodido.

Esto es así.

Y las personas que entienden esto, pueden hacer grandes negocios con sus historias.

Con la forma de transformar lo ordinario en extraordinario.



No hace falta ser el pianista más grande que ha tocado en el océano.

Si eres así de fabuloso, no habrá que hacer ningún esfuerzo.

Pero cuando eres un tipo normal, que observa…

Alguien al que alguna vez le agobio hasta respirar, que estuvo en la zanja física o en el hoyo emocional…

entonces, puedes convertir lo ordinario en extraordinario.



Y cuando alguien hace eso con su negocio, cuando mejora esa comunicación, ya da igual lo que venda.

Lo venderá.

Lo hará deseable.

Un relato de marca, una forma de hacer las cosas.

Y esto no lo hará la mayoría porque la mayoría hará y dirá lo que diga la mayoría.

Punto.



Entonces seguirán las mismas pautas, dirán las mismas cosas y no solo no sabrán diferenciarse., es que tendrán miedo de hacerlo.

No vendo mentalidad pero la mentalidad es importante.

Y no hablo de rollos de “soy un inconformista” o “zonas de confort” o cosas de esas.

No es eso, me refiero a algo mucho más cercano.

La mentalidad adecuada es decir, “esta es mi historia”.

“Esta es mi puta historia”.



Y da igual si te pegaban en el colegio,

O si eras el tartamudo.

El raro,

el tonto

el empollón

O el guapo.

Si te querían o te rechazaban.

Si te comprendían o te machacaban.

Da igual.

Es tu puta historia.



Y para hacerla convincente, creíble y persuasiva, necesitamos saber crear el relato.

Todos quieren ganar dinero.

Todos quieren reconocimiento.

Todos quieren que sus parejas, sus hijos o sus padres piensen de ellos, “mira, lo ha conseguido”.

Todos buscan escapar del silencio martilleante y depresivo de la indiferencia.

Todos.

Todos nosotros.



Pero la mayoría quiere hacerlo como lo hace la mayoría y eso es, por lógica, imposible.

En mi masterclass de storytelling no hay promesas.

No hay garantías.

No hay nada.

La historia la tiene cada uno y lo único que yo enseño, es a que la vendas.

A creer el relato. El tuyo. No es fácil, pero la recompensa es inmensa.

Si te interesa, mira aquí:

Masterclass de storytelling

Isra Bravo.

*Copywriter Isra Bravo