Un secreto de productividad que aprendí de un hombre desesperado de las cavernas

Te voy a contar algo que hizo que aumentara considerablemente mi productividad y con ello, mis ingresos.

Suele ir unido.

 

Si estuvieras medio dormido, porque hace apenas un par de minutos que te has despertado, la idea de ponerte a correr, te resulta “imposible”.

Sin embargo, esa misma persona, en la misma situación recién despierta, correría más rápido que nunca si la persiguiera un tigre.

Sus niveles de adrenalina se dispararían.

Eso va con la naturaleza humana, son los mismos niveles de adrenalina que ya se disparaban en el hombre de las cavernas ante una situación de huida o lucha.

Simplemente, actúas.

No lo dejas para luego.

Así que llegué a una conclusión bastante simple (las mejores conclusiones, la verdad) y es que la obligación, es el arma de productividad más poderosa que tenemos a nuestro alcance.

 

Yo entiendo, que en este mundo donde la “libertad” se compra en cursos (a más caro, más «libre»), donde creemos que la billetera puede comprar nuestra flojera, hablar de obligaciones sea algo rancio, antiguo, fascista.

Pero la obligación es buena. La disciplina es buena.

Y te hablo de una obligación de verdad.

 

A ver, ¿por qué la gente suele fracasar en sus intentos de productividad?

Porque se pone metas, que se pueden saltar, así de simple. No es una verdadera obligación. No les persigue el tigre.

Entonces la gente incumple sus propias promesas. Y lo dejan para el siguiente lunes. Ya sabes.

 

Por ejemplo, alguien se pone como meta escribir un libro, y se da un mes de plazo, es muy probable que esa persona no cumpla ese compromiso si lo que pasa en ese caso es… nada.

Para aumentar la productividad simplemente tienen que pasar cosas y a más graves, mejor.

Bueno, esta es mi idea sobre todo esto.

Por eso escribo todos los días y todos los días estoy obligado a mandar mi email.

Es bueno adquirir compromisos, tener obligaciones.

Si dejo de mandar emails la gente podría percibir que soy una persona que no cumple sus compromisos.

Por tanto, pensarían que no soy 100% de fiar. Y mi empresa se vería resentida por ello.

¿No es un compromiso poderoso? Estoy obligado a ser productivo y es lo mejor que me puede pasar.

Deberías probarlo. Te comprometes ante tus clientes y potenciales clientes a mandarles x emails a la semana.

O a grabar todos los días un podcast.

O un vídeo.

No sé, lo que sea que hagas.

Eso luego se convierte en un hábito y aunque parezca contradictorio, es un hábito liberador, que trae productividad y prosperidad.

Si eres improductivo, si pierdes el tiempo, realmente no descansas. Tu mente te machaca. Se descansa mucho mejor si eres muy productivo.

 

En fin, hasta aquí mi rudimentario método de productividad. Me quiere devorar un tigre. O corro o me mata, no lo puedo dejar para luego.

Te recomiendo que lo pruebes. Es efectivo, rentable y muy divertido.

Bien.

En mi curso de email marketing te enseño mi sistema de 3 pasos, solo tres pasos, para generar cientos de ideas y convertirlas en mails. (Hay gente que lo está aplicando para sus historias en el podcast).

No es broma, cientos y cientos de ideas.

Y te enseño cómo utilizar el copywriting y las emociones para convertirlas en poderosos argumentos de venta.

Cuando implementes esto en tu día a día, sencillamente, serás más productivo y mucho más eficiente. . Solo 3 pasos.

No 100.

3.

www.emailparatrevidos.com

Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo