2 lecciones de venta y vida

Cuando trabajaba en Jazztel aprendí dos enormes lecciones.

Una de ventas y otra de vida.

O sea, ambas de ventas y vida porque es lo mismo.

Dibujar en las cabezas es algo que siempre tenemos que hacer.

Para todo.

 

Bien.

Una de esas lecciones era muy evidente.

Entonces vivía en un pequeño apartamento en la zona de Ventas de Madrid.

Vivía con una chica que creo que era mi novia.

Tampoco estoy muy seguro y creo que ella tampoco lo estaría.

 

El caso es que entraba a las 08:00h al trabajo.

Y la oficina donde me tocaba estaba a unos 20 km.

Cualquiera que conozca Madrid sabe que a esas horas por carretera son el infierno.

Tardaba una hora y media.

Cuando estás encerrado en un coche una hora y media para recorrer lo que deberían ser 15 minutos, solo puedes hacer dos cosas:

-No pensar.

-Pensar y darte cuenta de que eres un pobre gilipollas que se lo ha montado muy mal.

Es lo que hay.

 

A la vuelta, era algo menos. “Solo” una hora.

Y cuando en la plaza de toros había corrida o concierto, tocaba aparcar a 25 manzanas de allí.

Total, que llegaba a casa con mi no-novia a las nueve de la noche o algo así.

La lección de aquello es bastante clara:

-Eres idiota.

 

Luego saqué otra lección.

Una lección que hizo que vendiera más que ningún otro compañero y que desde entonces apliqué a cada cosa que hice en mi vida.

Aquella lección de ventas es tan básica que deberían enseñarla en el colegio.

Pero no la enseñan y la mayoría no venden, es imposible vender bien sin saber esto.

Está en el módulo IV, en el módulo donde vemos los matices psicológicos.

Curso de copywriting.

Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo