¿Alguna vez has visto una revista con una página en blanco?

Esta historia que escuché a Melvin Powers es buena.

 

Mira.

Cuando tenía 16 años, (Melvin Powers, no yo), leyó un anuncio en una revista. Anunciaba un libro.

Su título era… ¿Quieres ganar al ajedrez?

Él quería ganar al ajedrez, así que se compró el libro.

Pero lo que más le gustó, no fue el libro en sí, fue cómo le habían vendido el libro.

Total, montó un imperio vendiendo libros.

 

Bien.

¿Y qué hizo este hombre muy diferente al resto?

Pues mira otra vez:

Cuando estaba ganando el primer dinero, empezó a publicar anuncios a una página en revistas de la época.

Probaba diferentes ángulos.

Si un anuncio a toda página le funcionaba y le hacía ganar dinero, llamaba a la revista.

 

¿Y por qué llamaba en ese momento?

Por que sabrían quién era. Sabrían que era el tipo del anuncio que estaba funcionando. Tendrían un nombre y le harían más caso.

Así que llamaba y le ofrecía a la revista el 50% de la ventas.

Repito, el 50% de las ventas.

Tenía margen, claro.

Y se lo ofrecía a muchas y buenas revistas.

 

Entonces, cuando el bueno de Powers estaba contando esto en una entrevista, el entrevistador le interrumpió para preguntarle…

¿Pero no te compensaba mucho más pagar la página de publicidad que no dar el 50%?

-Eso ya lo hacía toda la compentencia.

Entonces, el entrevistador insistió sorprendido… –Ya, pero lo harían porque es mejor pagar una página de un anuncio que no dar la mitad de tus beneficios…

 

Así que Powers le preguntó…

¿Alguna vez has visto una revista con una página en blanco?

Las mejores revistas me daban los mejores espacios. Y si había algo en blanco o página publicitaria que no estaba vendida… ¿qué libros crees que publicitaban en ella?

No sé cómo le fue a mi competencia, yo me hice rico así.

 

Si te quedas en la superficie de la historia, simplemente verás una historia de afiliación de la época. Solo verás eso.

Pero si profundizas, verás esto otro…

¿Alguna vez has visto una revista con una página en blanco?

 

Bueno, en el módulo I de mi curso de copywriting hablo de un anuncio que escribí para un profesor de salsa. El anuncio funcionó mucho mejor que todos los anuncios anteriores que había escrito él.

Tampoco era difícil, es cierto.

Pero si lo hubiéramos publicado en una revista en papel y les hubiera llamado después, nos habrían atendido muy bien. Eso es seguro.

Y la psicología que hay detrás de ese anuncio, que podrás aplicar a cualquier cosa que vendas, lo tienes aquí por si te interesa:

Curso de copywriting

Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo