Aprender de ventas recibiendo puñetazos (Reales)

Una de las cosas que hacemos en Krav Magá es la “rueda del dolor”. 

Así lo llama el maestro. 

Es cuando a uno lo rodean diez y tiene peleas de 10 segundos con cada uno de ellos. Sin descanso. 

Solo 10 segundos. Siempre de uno en uno. 

En esos ejercicios he visto tíos de 100 kilos, con manos más grandes que tu ordenador portátil, derrotados por mujeres que pesaban la mitad. 

La razón es sencilla. Cuando te entra el primero, vas de igual a igual. 

Cuando el segundo está fresco y tú ya te has peleado 10 segundos, la diferencia todavía es pequeña y seguirá ganando el fuerte. 

Pero, a partir del quinto o sexto combate, el tipo que está en medio, solo puede sobrevivir. 

50 o 60 segundos recibiendo puñetazos, aunque sea con guantes, es una eternidad. 

Físicamente y mentalmente es muy duro. 

En las “ruedas del dolor” las mujeres suelen entrar en el turno cinco o seis.

Y cuando la mujer entra decidida y el tipo lleva casi un minuto recibiendo golpes en la cabeza, se vuelve vulnerable, vencido, agotado, apenas puede cubrir su cabeza y sus pelotas para que no le destrocen. No hay más. 

(Si la palabra “pelotas” te ofende, más ofende la idea de que te las destrocen. En serio.)

 

Bien. 

Esto te lo cuento porque, el otro día, entré en el blog de un experto de marketing online que escribió: 

 

Oh

Yo creo que si este experto lee (y estudia en profundidad) las cartas de venta más vendedoras de la historia, lo mismo queda traumatizado.

En fin, esto es bastante sencillo, si vendes algo que soluciona algo y no das unas cuantas hostias a alguien, vender no vas a vender mucho. 

Si eso te parece poco ético, siempre puedes comprar algún curso para vender online que te prometa valores, amores y nada de dolores. 

Total, sufrir es tontería. 

Copywriting para atrevidos

Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo