Copywriting y emprendedores de selección natural

Ayer me pasé casi todo el día lanzándome desde una roca al mar.

A ver, no me lancé contra una roca, me lancé desde una roca.

No es lo mismo.

Esto es importante porque a mí no me gusta nada la playa, la gente es rara y pone música que no quiero escuchar.

Y luego está la arena.

Hay pocas cosas peores que la arena después de bañarte.

Sin embargo, lanzarse en alta mar… bueno, eso es otra cosa.

 

El caso es que desde donde voy a lanzarme, hay dos partes bien diferenciadas.

-La parte donde la emoción y la aventura superan con mucho el riesgo de abrirte la cabeza.

-Y la parte donde el riesgo de abrirte la cabeza supera a la emoción de la aventura.

 

Yo me lanzo desde el punto donde es casi seguro que llegas con la cabeza entera a casa.

Unos metros de salto, un grito, y ¡bum!… una sensación de libertad como solo el mejor de los training gratuitos para vivir de tus valores de colores o la profundidad del mar, te pueden dar…

 

Sin embargo, hay un grupo de personas, que se lanzan desde un punto en el que un par de metros mal medidos y se acabó la fiesta.

¿Y cómo se llama eso?

Selección natural.

Eso es.

Selección natural.

El mundo es así. El ser humano funciona así. No todo el mundo puede tener cabeza. No todo el mundo puede pensar.

Es un esfuerzo, realmente.

 

Decía el genio Bukowski que a menudo los hombres valientes solo eran personas sin imaginación.

Bueno, hay una gran parte de verdad en eso.

 

Otra gran verdad es que el mundo está lleno de gente que quiere comprar cosas.

Y la gran diferencia entre los que ganan dinero (de verdad) y los que no…

Es que unos se complican la vida y buscan inventar la rueda y otros, sencillamente, venden.

A complicarte la vida no te voy a ayudar. Me da mucha pereza y hay mucha competencia.

Pero si necesitas ayuda para el tema de la venta, lo mismo esto te interesa:

Copywriting para atrevidos

Isra Bravo