Cursos de pago con menos información que este email

Te cuento algo. Importante.

Al menos si vendes.

Y me imagino que vendes, pues si no vendes, no vives.

No sé qué clase de vida terrible y aburrida encerrado en alguna caverna llevará alguien que no vende nunca nada. Ni a sí mismo.

 

Bien.

Una vez estaba vendiendo por teléfono.

Telemarketing, ya sabes.

Una sala gigante con un montón de gente con unos cascos, una mesa, un ordenador y un panel a cada lado para separar un puesto de trabajo de otro.

 

Un día nos agruparon en pequeños grupos de 10 para que un tipo con traje elegante viniera a evaluar cómo hacíamos las llamadas de venta.

Mientras nosotros hablábamos traje elegante se paseaba con aire de suficiencia alrededor de nuestras mesas.

 

Antes de hacer la llamada, siempre, la empresa mandaba información vía email al potencial cliente, ese era el sistema.

Una vez se mandaba el email, se les llamaba a los dos o tres días.

 

Cuando me tocó a mí ser espiado por traje elegante, mi potencial cliente descolgó el teléfono…

Pregunté por la persona de la que tenía los datos, me presenté y pregunté…

(Atiende)

Pregunté…

-¿Recibiste el correo electrónico con la información que te mandamos antes de ayer?

 

Entonces, traje elegante empezó a hacer gestos como loco delante de mí de que cortara la llamada.

Joder, no entendía nada.

¿Estará drogado?

¿Será su amante?

¿Qué coño le pasa a este tío?

 

Colgué.

Yo seguía sentado y me miró con cara de…

“Eres un pardillo, eres el pardillo más tonto con el que me he cruzado en los últimos 15 años…”

Pero no lo dijo, solo lo pensó, creo.

Para evitar que se viniera muy arriba me levanté, fue mi mensaje no verbal de, “acepto que puedo ser un pardillo, pero mido dos metros y podría estar loco, no te pases…”

 

Traje elegante pareció relajarse y me dijo algo que jamás olvidaré…

¿Qué me dijo?

Esto:

“Nunca, repito, nunca debes empezar la llamada preguntando si recibió la información que le mandaste”.

 

Supo por mi cara que no lo estaba pillando.

Y siguió hablando…

“Tienes un 95% de probabilidades de que te diga que no. La gente recibe muchos emails, muchas cartas, mucha información.

Y esa no es buena manera de empezar. Es evidente que no es una buena manera de empezar”.

 

Aquel tipo llevaba toda la razón. Absolutamente toda la razón.

Puede que fuera un poco gilipollas, pero era un gilipollas que llevaba toda la razón.

 

Entonces nos enseñó un par de muy buenas técnicas con las que empezar una llamada al potencial cliente al que previamente se le ha mandado información.

Y desde luego, no era preguntarle si la había recibido.

 

Bien.

Hay muchas, muchísimas, cosas que JAMÁS hay que hacer para vender en persona, ni por teléfono ni por email. Y muchas de esas cosas las comete la gente una y otra vez.

Sin darse cuenta. Incluso convencidos de que lo están haciendo bien.

Es normal que pase eso. Lo que no es normal, es seguir eternamente en el error. Hay que avanzar, aprender y vender.

Es lo que toca.

Es lo que hay.

 

Y el email marketing es, sin ningún género de dudas, la herramienta de ventas más potente, eficaz y rentable que tiene cualquier negocio online.

Por diminuto y unipersonal que sea.

Es la mejor forma de generar dinero, ventas, negocio.

Y hay un montón de cosas, pero un montón, que se hacen mal una y otra vez.

Cosas que JAMÁS se deben hacer.

 

¿Lo sé por ser muy listo?

Nada de eso. Lo sé, igual que aprendí lo poco que sé en esta vida, por experiencia, repetición y hostias.

Cosas al alcance de cualquier persona.

Experiencia, repetición, hostias.

Tres pilares del avance humano.

Nada especial,

nada excepcional.

 

Y sí tú necesitas ayuda, tengo un curso de email marketing para saber que cosas NO deberías hacer, que cosas SÍ deberías hacer y cómo generar montones de ventas por correo electrónico.

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Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo