Ético y tétrico

Hace unos meses quedé con tres personas.

Dos de ellas habían comprado mis cursos y, aprovechando un viaje a Gijón, me propusieron tomar una cerveza.

Acepté la invitación.

 

Casi siempre que quedo con gente que me conoce por mi web, el 90% del tiempo de conversación gira en torno a negocios y copywriting.

Es normal.

Nos hemos conocido por eso.

 

Esto mismo pasó cuando en aquel encuentro, el chico que no había comprado mis cursos me preguntó por una carta de ventas que había visto tiempo atrás.

Me la enseñó.

Era de un producto sobre el rendimiento masculino, ya sabes.

 

En la carta, que tenía muy buena pinta, hablaba de la incapacidad del protagonista para satisfacer a su mujer.

Se sentía la mitad de hombre que cualquier otro hombre con el que se cruzara.

También se sentía inferior a sus amigos y temía que su mujer tuviera fantasías con su jefe. Un hombre triunfador, seguro y atractivo.

El “medio hombre” temía que su mujer lo abandonara.

Por fracasado y por impotente.

 

Entonces, me preguntó…

“¿Esto no te parece muy poco ético? ¿No crees que retorcer en ese dolor es pasarse de la raya? Son ganas de hacer sufrir a la gente, me parece tétrico…»

 

Así que le respondí: “Esta carta no tiene ningún problema ético. Es más, tiene pinta de ser un excelente trabajo. Lo único que está haciendo es contarle, al potencial cliente, algo que él ya ha sentido muchas veces”.

 

El chico, que era bastante joven, sacó una libreta y me dijo: ¿te importa repetirlo?

Se lo repetí.

Lo apuntó.

 

Bien,

hay gente que ve poco ético agitar el dolor. Quizá creen que la intimidad de la condición humana es una cuenta de instagram.

Incluso hay gente que ve poco ético o sospechoso, ganar dinero.

Pero en mi opinión no solicitada de hoy, esas personas viven en su propio microclima.

Nada en contra, pero no conviene perseguir el ruido. Se mira, pero no se toca.

 

Bueno.

Tengo un curso de copywriting.

Copywriting para atrevidos

Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo