El fracaso copywriting del que aprendí poco

Me contrataron para escribir toda la web.

Te estoy hablando de hace tiempo. Bastante antes de tener mi propia web de motivante.

Era una empresa de las que podemos calificar como sector “serio”. Y era relativamente importante, con alrededor de 100 empleados.

 

El caso es que les escribí los textos adaptados a esta empresa, claro, pero como si sus clientes fueran humanos.

O sea, no los escribí como si sus clientes fueran mutantes criogenizados que llevan un interruptor en la nuca.

Y cuando presenté el trabajo, el responsable de marketing me dijo más o menos esto…

“Los textos no están mal, aunque los veo algo flojos y simples. Necesitamos algo más serio. Nuestro público no es como los demás”.

Anda.

Qué cosas. Su público no es como los demás…

 

Entonces yo les hice una propuesta.

Mira.

Les dije, «hacemos una cosa. Dejamos mis textos un mes. Y si en ese mes no se consiguen más ventas, respuestas, en definitiva, si no vemos más movimiento, os escribiré de nuevo toda la web sin cobrar».

 

¿Su respuesta?

Bueno, me gustaría que sonara una música de superación de fondo, decirte que aceptaron mi propuesta y no solo eso, que además se empezó a vender más y me cubrí de gloria y dinero.

 

¿La realidad?

Pasaron de mi.

Jajajaj

Me dijeron que no. Que querían textos más “formales” y menos “simples”.

Muy bien.

Bueno, los hice y ya está.

De todo esto no aprendí mucho, la verdad. No por llevar yo razón o no, simplemente hay Directores de Marketing que saben mucho de marketing y otros les ha colocado su padre a dedo.

Pasa en todo sector.

Este era de los segundos.

Aunque aprendí algo, que no es poco pero ya lo sabía, es que a los clientes los debe escoger el profesional y no al revés.

Esa es mi idea de los negocios. Hace años que la aplico. Mejor así.

Y sobre negocios, en mi curso de email marketing vienen un montón de ejemplos, también de sectores “serios”, sobre maneras altamente rentables de aplicar el email marketing.

Es para gente que tiene clientes humanos, de aquí, de la tierra. Si a tus clientes se les ilumina la punta de los dedos, no es para ti.

Curso de email marketing

Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo