Este curso quizá te interesa. (No es el mío, es mucho mejor)

Me resultan sorprendentes algunas cosas que leo.

Mira.

El otro día estaba sentado en una terraza, dejando que la brisa me recordara que soy un ser vivo y tomando una Spaten con dos dedos de espuma.

Yo nunca saco el móvil cuando voy a la calle.

Si alguien tiene algo muy importante que decirme, puede gritar por si le oigo, pero… aquel día lo saqué.

Quería hablar con mi viejo desde una terraza mirando al mar para darle envidia.

El caso es que le llamé y no me lo pilló porque estaba en sus clases de fotografía.

De manera instintiva abrí el navegador del móvil.

Y di con una web de un tipo que no sé muy bien lo que hacía pero decía algo así…

«Te presento mi curso… (me invento el nombre pero era muy parecido) Cómo ser libre y multiplicar tus ventas mientas fumas porros y paseas a tu perro Toby.

!Aprende a ser libre de una vez. ¡Rompe cadenas y empieza a vender con tus valores! Por 497€!»

 

Oh.

¿Romper cadenas?

Cuando viví en Irlanda, estaba en una cadena de montaje para testear placas de ordenadores. En DELL.

Eran 12 horas por la noche y era tan aburrido que era capaz de dar cabezadas por la fábrica según iba andando.

No es que me durmiera de pie. No. Me dormía andando. Eso tiene mérito.

Allí nadie hablaba de libertad, ni de zonas de confort, solo trabajábamos.

Luego salíamos y nos intentábamos liar unos con otros. Éramos gente joven y nuestra única relación de compromiso era con la vida.

Bien.

Una de esas noches, llegó un compañero ruso que veraneaba Alicante y dijo,

-Amigooorrr, ¿querer porrooorrr?

-No no, que soy muy empanado y lo que me faltaba con este sueño. Nada de porros.

-Porqueeerr norr porrro. ¿Un porrorr?

-Que no que no, que me duermo. Paso.

El ruso se fue a fumar porros y al rato vino descojonado.

-Amigooorr, este fumar poner contentoorrr. ¿Tú querer?

Durante un segundo dudé, pero me mantuve en mis trece.

-Que no, que si fumo me entra más sueño y en vez de testear placas voy testear porros.

-Tu perder.

Y nada, me lo perdí.

Esto te lo cuento, porque si crees que la libertad o los valores se venden en cursos online, tú también estás perdido y lo mismo te estás pasando con los porros.

Para los que quieran que la gente lea y compre:

Copywriting para atrevidos

Isra Bravo