Las tres P más importantes para vender online

Hace ya tiempo, cuando tenía pelo, andaba por Amsterdam con una chica que me aguantaba por aquel entonces.

Fuimos al barrio rojo y entramos en una tienda de esas que venden hierba y setas para alucinar.

El vendedor era muy majo, me sacó una seta y me dijo…

Con esto tendrás un gran viaje, todos los turistas lo prueban”.

No le creí, me explico: Aquella seta era igual que la que mi madre utilizaba para ponerlas con jamón.

Así que la pille y le dije, “mira que viaje…” y me la metí en al boca.

Los había gilipollas y luego estaba yo.

El caso es que una hora después estaba con una grupo de ingleses cantando canciones de Queen y viendo colas de dragones difuminadas en el cielo.

Y el agua de los canales, tenía duendecillos.

Y me reí muchísimo. Muchísimo. De manera enfermiza.

Nunca volví a hacer algo así, a pesar de las risas y los duendecillos. A mi no me gusta viajar.

 

Bien.

Cuando ya empecé a controlar, vi un cura en una terraza y le pregunté si me podía sentar a su lado.

-Claro, hijo.

A mi siempre me ha entretenido hablar con curas porque son gente cultísima.

El caso es que hablamos de mujeres, de dinero, poder y esa cosas tan humanas que nos rondan.

Y me dijo algo que no olvidaré nunca…

-Hijo, el mundo se mueve por tres pes, perras (dinero), placer y poder. No le des muchas mas vueltas.

Así que allí estaba yo, con mi bajón de setas, hablando con el cura de las tres pes.

Me acordé de esto el otro día, cuando la novia de un amigo me habló de las bondades de unos cosméticos.

Cuando me lo explicó, entendí rápido que era una estafa piramidal de manual. Y no me extrañó que aquello siguiera sucediendo.

Nos creemos muy listos, pero no lo somos.

Antes nos engañaban de una manera y ahora de otra porque la naturaleza humana y las tres pes, son inalterables.

Por eso, aprender “modas” o la última herramienta para “captar” suscriptores, suele ser bastante absurdo y no compensa dedicar más de 30 minutos al mes como mucho…

mientras de verdad inviertes tu esfuerzo en comprender la naturaleza humana y cómo resultar persuasivo.

Eso es inalterable.

Estaba antes de que nacieras y lo estará mucho después de que los nietos de tus nietos ya no estén.

Es la naturaleza humana.

Para saber cómo vender a los humanos, ahora, mañana y siempre, mira a aquí:

Copywriting para atrevidos 

Isra Bravo