Mi charla fracasada en Cudacu del viernes pasado

Pues el viernes estuve en Cudacu.

Fíjate.

Tenía casi 39 de fiebre pero no dije nada. Entonces me ponía a hablar y tenía la sensación de que no me estaba enterando de nada.

Como si tuviera los odios taponados.

Y la cabeza taponada.

Y el alma taponada.

 

No podía parar de preguntarme… esta gente que está aquí, ¿se estará enterando de algo? Era una sensación rara.

Nunca me había pasado, pero es que una vez leí que Fernando Alonso corrió con 40 de fiebre.

A ver, si un tío se sube a un F1 con 40 de fiebre y se pone a 300Km por hora, no voy a lloriquear por tener que hablar un poco de copywriting aunque no me encuentre bien.

Pero lo cierto es que me resultó mucho más difícil de lo que pensaba.

Mucho más.

Se me hacía eterno el tiempo. No paraba de mirar el reloj del ordenador.

También miraba la mata de pelo de Nahuel (CEO de Cudacu) y pensaba, “qué cabronazo, mira que cantidad de pelo tiene…”

O sea, era incapaz de concentrarme en lo que quería contar. Como si no pudiera trasmitir nada. Estaba agobiado.

Me sentí inseguro, me sentí un tío aburrido, me sentí mal estructurado y me sentí raro.

Es lo que hay.

 

Además, no pude ir a cenar al chino con mi pequeña y Raúl, su hámster. Pero ayer sí pude.

El chino está frente al mar. Y tiene un cartel que dice “Alta cocina”.

Oh.

 

Y luego un menú de tres platos por 9€.

Alta cocina, 9€.

Entonces volví a mirar el cartel, “Alta cocina”.

Y miré otra vez la carta, “tres platos y postre, 9€”.

Le dije a mi hija, “vida, nunca le digas a nadie que tu papá te lleva a restaurantes de alta cocina que cuestan 9€ porque podrían llevarte con asuntos sociales. ¿Lo entiendes?

-No.

-Bueno, es igual, ya lo entenderás.

 

Y sobre entender cosas. La formación de noviembre no la escribí con fiebre. Se entiende perfectamente.

Es algo que apliqué con algunos clientes y funciona.

Es simple, pero simple, simple. La formación mensual son unas 20 páginas. En papel.

Es tan simple que casi nadie lo aplica pero siempre trae resultados. Siempre.

Y para hacerlo todavía más fácil, este mes te traigo el caso detallado de un suscriptor. Hizo más del doble de ventas.

Bueno, no pretendo convencer a nadie, en serio, lo que explico en noviembre, tampoco es bueno que lo sepa todo el mundo.

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Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo