Propuesta de matrimonio el Linkedin

Mira.

Anoche recibí un wasap de un gran tipo con el que he quedado alguna vez, que me decía que había dejado un post en Linkedin hablando bien de mí.

Y bueno, aprovechaba para saludarme.

 

El caso es que llevaba 5 o 6 meses sin entrar en Linkedin, hasta esta mañana.

A ver, Linkedin no es mi negocio.

Linkedin es el negocio de Linkedin.

Del resto de RRSS no recuerdo ni las claves para entrar. No las utilizo para nada.

Me aburren.

Me aburren casi tanto como viajar.

 

Bueno, el caso es que al entrar hoy en Linkedin tenía cientos de mensajes.

He respondido uno por uno, y si no respondí alguno, que me mande un email porque se me pasó. Aunque algunos no lo crean, soy un chico muy educado en las distancias cortas.

 

De todos los mensajes que tenía, el mejor fue el de una chica que me decía lo siguiente:

“Hola Isra mi nombre es XXX

Tengo 28 años y soy médico en el hospital XXX de Madrid.

Te sigo desde hace un año y aunque te parecerá una locura, me casaría contigo sin pensarlo.

Crees que no te conozco de nada, pero sí te conozco. Leo todos los días tus emails varias veces.

No me tomes por loca, de ilusión también se vive.

Un beso”.

 

Oh.

Esto es importante.

Que se quiera casar sin pensar no es importante, eso pasa mucho.

La propuesta me la hizo en junio, lo mismo ya me está pidiendo el divorcio y yo me lo he perdido todo.

 

El caso es que lo importante de todo esto es que en mi curso de email marketing hablo de un tío que mandó 1.460 emails y acabó conquistando a su mujer.

Se casó con ella.

Eso tiene una gran lección que explico dentro del curso. Y no hace falta mandar 1460 emails. No es eso.

La lección no es esa.

Ni la perseverancia.

Ni ser un brasas.

Ni querer casarse.

Ni querer divorciarse.

Ni querer depilarse.

No es esa la lección.

 

La lección es mucho más importante y mucho más profunda.

Bueno.

Entonces esta chica y yo, ¿nos casaremos?

Pues creo que no.

Y si me manda los mensajes por Linkedin, que entro cada 6 meses, pues menos.

Las propuestas de amor eterno es mejor hacerlas por email que por RRSS, por mucho que los famosos horteras pongan corazones en instagram y conviertan su intimidad sentimental en una bacanal.

 

Bien.

Mi curso de email marketing no es para casarse.

No es para hacer amigos en RRSS.

Es para mandar emails y ganar dinero.

Estés casada o estés soltero.

Y es aquí:

Curso de email marketing.

Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo