Regalos y sorpresas

Te quiero hablar de las sorpresas.

Cuando era pequeño mi padre me pidió que le alcanzara sus zapatillas de debajo de la cama.

Miré y no encontré sus zapatillas, sino un juego que llevaba meses esperando. Era de baloncesto.

No era electrónico ni nada. Simplemente dando a un botón salía un chorro de aire que disparaba la pelota hacia la canasta.

Es de esas escenas de la vida que uno no olvida. Quizá la edad. Quizá que te lo hace tu padre.

Da igual. Me encantó ese regalo.

Y sobre regalos, ayer recibí tres mails de compradores del curso Copywriting para atrevidos.

Gustavo de Barcelona, me dice lo siguiente:

Hola Isra. Ayer recibí tu curso. Apenas lo vi por encima así que de momento no te puedo dar una opinión sobre el contenido. Lo que si he visto es el regalo y me ha encantado. Viniendo de ti, considero que solo el regalo justifica el precio del curso. Muchas gracias.”

O María, desde Vigo:

Ayer me llegó tu curso (se envió a XXX, mi marido). De momento sólo le he echado un vistazo por encima, pero estoy deseando ponerme a ello… El detalle de XXX es genial. Y lo agradezco un montón. Tengo pensado ponerme a ello después del verano.”

O Marcos, desde Alicante:

Eres un cabronazo (como tú mismo dices mucho) he leído partes por encima y es cojonudo. En realidad, es para pensar mucho en ello. Para entender y aplicar bien todo lo que explicas. Por cierto, el regalo genial. Me ha gustado más que el pincho de tortilla que ponen con la cerveza debajo de mi casa y eso es mucho decir ;-)))

Bueno, no puedo decir lo que es porque es un regalo.

Y como todos los regalos a algunos les gustará mucho y a otros les decepcionará. Es lo que tienen los regalos. Los regalos son sorpresa, emoción y diversión.

Pero bueno, lo que es seguro es que con el curso aprendes copywriting.

Te lo digo porque lo mismo estás pensando cómo hacer para que la gente lea y compre.

¿Qué luego te encanta el regalo y solo con el está más que justificado el curso? Pues mejor todavía.

Copywriting para atrevidos

Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo