Taras para vender, taras para comprar.

La primera vez que fui a comprar ropa y no me llevé un pantalón que me encantaba porque solo había uno, la dependienta pensó que me reía de ella.

 

Me explico:

Cuando salgo a comprar, cosa que hago solo, a media mañana, un día que llueva y si es lunes mejor, siempre me tengo que llevar mínimo dos prendas iguales de lo que sea que compre.

Aunque mi número ideal, son cuatro.

De la misma talla.

Del mismo color.

Clavadas.

 

Si veo un pantalón que me gusta y me queda bien, mínimo me tengo que llevar dos. Si no hay dos, no lo compro.

Por mucho que me guste. Por bien que me quede.

No lo compro.

Esto es algo que me pasa desde hace unos cuantos años ya.

Por eso, la primera vez que me pasó fue raro.

 

Estaba en la tienda, vi un pantalón, le pedí una talla a la chica, me la trajo, entré en el probador y aquel pantalón había nacido para forrar mis anchas piernas troncos de árbol.

No había duda.

Y le dije a la chica, me encanta. Me quiero llevar 4 iguales.

Entonces ella fue a buscar y me dijo, solo me queda ese, ¿quieres pagar con tarjeta?

Y le respondí, “no podrá ser. Si solo tienes este, no me lo puedo llevar. Cuando algo me gusta mucho me compro varios y visto igual durante un año, dos o los que sean. Cuando se me gasta esa ropa, compro otra. No puedo llevarme solo uno”.

 

Ella me miró con esos ojos que solo alguien que trabaja cara al público puede poner de… “no me pagan tanto como parar aguantar a tanto gilipollas”.

Así que ahora, siempre me aseguro de que haya varias tallas antes de hacer perder el tiempo a nadie. Y sobre todo, porque no quiero que nadie piense que voy a reírme de ellos.

Mi tara, mi responsabilidad.

 

A ver, yo entiendo que esto es una tara como otra cualquiera.

Soy consciente de que cualquier psicólogo podrá encontrar varias razones para mi comportamiento.

No sé.

-Complejos ocultos.

-Miedo a la pérdida.

-Una forma de fascismo.

-Traumas infantiles no superados.

-La pasarela Cibeles que llevo dentro.

 

No lo sé, no tengo ni idea.

Pero no compro nada si no puedo comprar varios.

En todo caso, con las taras se puede hacer mucho dinero.

Las taras venden. Si sabes cómo.

En el módulo IV de este curso te hablo de ello.

Copywriting para atrevidos

Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo