Vender al que jamás te compraría. Copywriting para estadios inferiores.

Cuando no tenía ni para pagar el alquiler y se me caía la noche encima a las 10:00h de la mañana, por la desesperación y la sensación de fracaso, me salió un trabajo chungo descargando camiones en un polígono.

Y un día, el jefe, un macarra con tirantes y medio subnormal que no sabría distinguir una mancuerna de una cuenta bancaria, nos dijo…

Somos la única empresa del sector que se preocupa de verdad de sus clientes.

 

Pues muy bien.

 

Nunca olvidaré a ese tío, con esos tirantes, con ese cerebro en punto muerto diciendo…

Somos la única empresa del sector que se preocupa de verdad de sus clientes.

 

Eso lo puso en las dos furgonetas de la empresa.

“Somos la única empresa del sector que se preocupa de verdad de sus clientes”.

 

No decían de qué sector eran, pero eran únicos.

Madre mía.

 

Un día, a la salida del trabajo y tomando una cervezas, le pregunté…

-Oye… ¿De dónde has sacado esa frase que tienes en las furgonetas?

-No es una frase, es un claim.

-¿Un qué?

-Un claim. ¿No sabes lo que es?

-No.

-Nos lo preparó una agencia de marketing, un claim es como un eslogan pero mejor. Más concreto. Más directo.

-¿Y te dijeron eso, claim?

-Sí, sí, se llama así.

 

A ver… cuando un tío que es cerebralmente asintomático te dice “claim” porque se lo ha dicho el de la agencia que le ha cobrado tres salarios mínimos, pues entonces le quieres hacer un monumento a la agencia de marketing.

Un neuromonumento.

 

Mira,

uno de los hijos de mi madre, que no soy yo, se dedicaba a vender enciclopedias y el perfil de cliente ideal que seleccionaba la empresa era gente que nunca jamás hacía ningún gasto anual en libros.

 

Tal cual.

Hacían una selección de gente que jamás compraba libros para venderles enciclopedias.

¿Y funcionaba?

Claro, como un tiro.

 

Bueno, matices psicológicos (de pago) para vender lo que sea que vendas, en el módulo IV.

También en el I. Y también es de pago.

Curso de copywriting.

Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo