Vender con los insultos

Esta misma mañana charlé con el tío que tiene el nombre más molón de internet, Nahuel Cassino, y me contó una historia de KFC que desconocía.

 

¿Qué hicieron?

Hicieron una campaña de publicidad con carteles enormes en varias ciudades, con las peores críticas y desprecios que les dedicaba la gente en la red.

Cuanto peor era la crítica, más grande y visible era su cartel.

 

Es una basura de restaurante y su pollo es peor que el plástico.

Cartel gigante con esa frase y su logo.

 

Sinceramente, a mí esas cosas me excitan.

Me parecen magistrales.

Demuestran un absoluto control. Una seguridad casi erótica.

 

Y un poco al hilo de todo esto…

Ayer me escribió una muy buena clienta y me preguntó qué se podía hacer ante gente que ataque tu marca.

Así que le conté, (opinión solicitada en este caso), lo que sin duda NO hay que hacer.

 

¿Qué es lo que nunca hay que hacer?

Dar explicaciones.

Jamás, dar explicaciones.

Cuando alguien te ataque en RRSS o donde sea, nunca debes intentar llevar razón.

Los profesionales serios no dan explicaciones a la masa enfurecida.

Los profesiones serios no van a un foro de facebook a intentar llevar razón o a discutir si la tierra es redonda.

Ni responder en twitter lo que un memo diga sobre su trabajo.

 

Cuando el jefe se ausenta no da explicaciones, como mucho, informa.

Las explicaciones las da el becario.

Cuando alguien te ataca de fuera, es vital no tratar de demostrar que tú llevas razón.

Tú, no.

Tus únicas explicaciones son tu trabajo.

Esa es tu proyección.

Esa es la historia que hay que contar.

La fuerza de las cosas bien hechas, siempre vence al resentimiento.

Los buenos ganan a los malos y el que tenga dudas que lea más cuentos infantiles.

Los buenos ganan. Punto.

 

Así que mientras la mayoría está preocupada por lo que dicen de fuera…

unos pocos, se preocupan de lo que hacen por dentro.

Y pocas oportunidades mejores para demostrar todo nuestro enorme potencial, que cuando presentas un presupuesto.

Casi nadie le presta atención a eso.

Te escriben un telegrama con una línea, precio e impuestos.

Y luego lloran un rato… “a la gente solo le importa el precio”.

No es verdad.

Sencillamente, no es verdad.

 

Cuando ofreces servicios y presentas un presupuesto de la manera que enseño en la Masterclass (80€ hasta el día 31, luego sube inevitablemente) estás diciendo, principalmente, dos cosas:

-Mando yo.

-Yo mando.

Y eso es lo que se espera de un profesional de verdad. Que sepa lo que hay que hacer y no sea una plañidera.

Para eso le contratas.

¿Prepotencia? No, seguridad. Eso le compras al verdadero experto en lo que sea.

Si este tema te interesa, es en el enlace de abajo:

Presupuestos 

Isra Bravo

*Copywriter Isra Bravo