Vender siendo un insocial aburrido

Mira. 

El otro día quedé con mi amiga Vale, la húngara. 

A mí los húngaros me hacen mucha gracia porque parece que están siempre cabreados. 

En general les pasa a la gente de “todos esos países”, ya sabes. 

Te felicitan la Navidad y lo dicen de tal forma que parece que la KGB ha secuestrado a tu familia. 

-Felirr Navidarrrr. Tú morrir pronto

 

El caso es que mi amiga húngara cree que volverá a Hungría. 

¿La razón? 

Ha conocido un Ucraniano que vive en Hungría. 

-Isrrraa estoy enamorrrdar. El es hombre de mi vidarrr

-¿En qué te basas?

-Ser diferrrente. Ser atentorr. Ser noble. Ser hombre de verrrdar. En España hombres estar amarriconados.

-Podría ser. Es que vemos mucho tele5.

 

Bien.

El miércoles pasado estuve en Gijón con unos emprendedores. Me invitó otro emprendedor. En un hotel. 

¿De qué iba? Pues nada, tomar unas cervezas y contarnos nuestras vidas. 
Voy a dejar de ir a esos sitios. No encajo bien. No es para mí. 

Prefiero quedarme en casa. 

El mundo está lleno de gente interesante de vidas apasionantes. Pero yo no soy de esos.

Yo soy un tío aburrido que solo mira. 

Si estoy fuera de casa más de 36 horas y conozco más de 7 personas diferentes en un día, me tienen que ingresar. Me salen granos.

El caso es que un chico del encuentro me dijo que tenía una agencia de diseño web.

Tengo que bajar los precios, que la competencia es muy grande”.

Entonces me acordé de Vale y pensé, “ como alguno de su competencia se enamore de un ucraniano y se vaya allí a diseñar las webs, que vives por 1000€ …

 

Mucha gente sabe que competir por precio es muy mala idea. Sin embargo, poca gente sabe cómo competir.

¿El resultado? 

Gente competente cobrando como incompetentes y trabajando para clientes más incompetentes que sus tarifas. 

Eso es así. 

A ver, si eres malo en tu trabajo no vas a poder cobrar precios altos. 

Eso también es verdad. Fórmate más o cambia de profesión. 

Ahora, si haces algo bien, algo por lo que los demás estén dispuestos a pagar y crees que competir por precio es la solución o que “no queda otra”, tengo buenas noticias para ti, están aquí:

Copywriting para atrevidos

Isra Bravo